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miércoles, 8 de enero de 2020

DE EXCURSIÓN EN EL NACIMIENTO DEL RÍO CUERVO

Hace poco estuvimos pasando unos días en la provincia de Cuenca. Ésta es una provincia que tiene muchísimos encantos, muchísimas cosas que visitar. Hace unos cuantos años que visité uno de los mayores iconos naturales conquenses con mi padre, y ahora, con mis hijos, hemos vuelto al Nacimiento del Río Cuervo.


El Nacimiento del Río Cuervo está situado en pleno Parque Natural de la Serranía de Cuenca, y a su vez, está singularmente protegido por la figura del Monumento Natural, que define a una formación de singular belleza o rareza. En este caso es su formación geológica la que le otorga su carácter especial, y su aspecto único.


Posiblemente hayáis visto alguna vez fotos de este espacio natural, ya que sus cascadas son bastante conocidas. Completamente cubiertas de musgo, en invierno se llegan a helar en múltiples ocasiones, lo que atrae en los meses más fríos a numerosos visitantes. Numerosos fotógrafos aficionados se acuden para dar rienda suelta a su afición, y nosotros son quedaríamos horas oyendo el rugido del agua y viendo el posterior lento circular de las aguas.


El paraje se conserva bastante virgen, a pesar de ser un lugar muy turístico. Hace unos años se construyó una pasarela y una rampa para facilitar el acceso a personas en silla de ruedas y carros de bebé. El aparcamiento es amplio, pero no está asfaltado. Además los caminos se encuentran vallados por una pasarela de madera para ayudar al visitante e impedir el acceso a la laguna que se forma a los pies de las cascadas u otras zonas. Como souvenir seguramente os llevéis un buen puñado de barro en vuestro calzado. Os recomendamos que sea calzado deportivo, nada de tacones o zapatos con los que os podáis resbalar. Sobre todo si queréis ascender por la escalera que lleva a la parte superior de las cascadas.


Para llegar al Nacimiento del Río Cuervo, desde la capital conquense hay que tomar la carretera CM- 2105. No tiene pérdida, está perfectamente señalizado, no sólo para llegar al Nacimiento del Río Cuervo, si no que también se dirige a la famosa Ciudad Encantada, aunque está vez no la visitamos. Esta vía es de un carril y doble sentido, con un trazado muy sinuoso, así que os rogamos que extreméis la precaución.


Pero al mismo tiempo esta carretera nos va a mostrar una serie de lugares bastante bonitos. En primer lugar vais a atravesar, como antes hemos comentado, el Parque Natural de la Serranía de Cuenca, por lo que podréis observar inmensos bosques de pinos, y con suerte ver algún animal de la zona. Lo más habitual es ver águilas, que volando son un auténtico espectáculo, aunque también hay otras rapaces, ardillas, o animales domésticos como vacas u ovejas (para un urbanita, casi cualquier animal es una celebración).


Otros lugares pintorescos (mira que me gusta esta palabra) que podéis visitar son: el embalse de la Toba, las localidades de Uña, y su laguna, Huélamo o Tragacete, municipios muy tranquilos, donde la despoblación ha hecho mella y donde apenas encontraremos un bar, una tienda o un estanco abierto.


Nosotros al volver paramos unos minutos para contemplar el paisaje desde el Ventano del Diablo. ¿Qué es esto? Una formación rocosa que asemeja un balcón con vistas a las hoces del río Júcar. Las vistas son una pasada, por lo que os recomendamos que paréis. Muy cerca se encuentra el poblado de El Salto de Villalba, un conjunto de edificios que se construyó para los trabajadores de una central hidroeléctrica que todavía hoy proporciona electricidad.


Otra opción es seguir la ruta, de apenas 58 kilómetros (eso sí, con más curvas que un sacacorchos), donde podremos ver el nacimiento de los ríos Cuervo, Tajo, Júcar y Turia. Esta ruta se desarrolla entre las provincias de Cuenca y Teruel, y podéis acabar, incluso visitando Albarracín. Como curiosidad, el río Cuervo es afluente del Tajo (nosotros convencidos que era afluente del Júcar, que serpentea por todo el camino) y es el que surte de agua al conocido manantial de Solán de Cabras.


Como veis hay múltiples opciones para pasar un magnífico día en familia. Con muy poco podréis organizar una bonita excursión rodeados de una naturaleza exuberante y enigmática, donde las piedras juegan con el agua a ser lo que en realidad no son. 

jueves, 4 de enero de 2018

DESCUBRE ALCOI, LA CIUDAD DE LA NAVIDAD

Si tuviéramos que hacer un ranking de las poblaciones donde la Navidad se vive de una forma más intensa, uno de los que estarían en los puestos más altos, sin lugar a dudas, sería Alcoi. No en vano esta ciudad alicantina se denomina a sí misma "ciudad de la Navidad" (Ciutat del Nadal) y hay dos elementos principales que destacan: el Belén de Tirisiti y la Cabalgata de los Reyes Magos.
El Belén de Tirisiti es una obra de teatro con marionetas de varillas sobre un escenario con raíles que se representa a partir del mes de diciembre. Se escenifica en valenciano, si bien parte del texto está en castellano. Las primeras representaciones están reservadas al público escolar y unos días antes de Navidad (más o menos cuando empiezan las vacaciones escolares) las funciones se abren al público en general hasta el 5 de enero, último día de sesiones. Es bastante importante comprar las entradas por anticipado, ya que se agotan de inmediato, sin ir más lejos este año las entradas para venta online de las más de 80 sesiones estaban prácticamente agotadas a la media hora. Cuestan tres euros (más gastos) y pagan espectadores desde los 2 años hasta los 100 (supongo que si tienes 101 te invitan).
El Belén representa el nacimiento de Jesús, la adoración de los pastores y la llegada de los tres magos, mezclado con elementos locales y populares, con la participación de Tirisiti, el protagonista, un personaje un poco gandul, algo gamberrete, que no acaba de tener mucha suerte y que está casado con Teresita. Realizan su voz con un pito, y el llamar a su esposa le ha bautizado definitivamente (Teresita-Tirisiti). Se representa desde finales del siglo XIX y en 2002 fue declarado Bien de Interés Cultural.
Los niños se lo pasan pipa, y los mayores también, ya que durante las representaciones meten bastantes "morcillas" sobre temas de actualidad (algunos muy locales). Es curioso ver como los alcoyanos conocen muy bien este Belén de Tirisiti, contestando a los personajes, repitiendo bromas, cantando... Junto a nosotros se sentaron un grupo de chicos y chicos veinteañeros y disfrutaron como niños de primaria.
El otro gran acontecimiento de la Navidad alcoyana es la Cabalgata de Reyes. Esta es la más antigua de las que se celebran en España, y por tanto la más antigua del mundo. Se ha documentado a partir de 1866, aunque se cree que su origen es anterior. También fue declarada Bien de Interés Cultural, esta vez en 2011. Esta Cabalgata lleva una serie de tradiciones aparejadas que hacen que sea más especial si cabe.
El día 4, víspera de la Cabalgata, cuando empieza a anochecer comienza el Bando Real que comienza junto al nacimiento que hay en la Plaza de España, centro neurálgico de Alcoi. Un séquito encabezado por el emisario real recorre las calles del centro. Le siguen las burritas que cargadas de buzones van recogiendo las últimas cartas que los niños envían a sus Mágicas Majestades. Completan el cortejo los personajes del Tirisiti representados por una compañía de teatro local. Completa la magia de la noche del 4 de enero el campamento de los Reyes Magos, distinguible desde lejos gracias a las antorchas que arden hasta el día siguiente. Sus Majestades duermen en la montaña de Sant Cristófol, frente al núcleo urbano de Alcoy, para descansar ante el largo día que tienen por delante.
Como marca la tradición, el día 5 por la tarde Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente recorren Alcoi. El boato es espectacular y lo más característico son los pajes negros que cargados con escaleras de madera suben a los balcones durante la Cabalgata para entregar los regalos a los niños. Este año ha habido una cierta polémica al considerar racista que estos pajes vayan pintados y vestidos de negro. Completan su indumentaria algunos elementos (peto, falda y gorro) de color rojo. De muchos balcones los alcoyanos cuelgan muñecos de pajes, como en otras ciudades cuelgan Papás Noel y Reyes Magos.
Al final de la Cabalgata, en la plaza de España, los Reyes ofrendan sus obsequios al Niño Jesús, que se encuentra en el nacimiento y representan actores, al ritmo del Aleluya del Mesías de Händel. Unos fuegos artificiales ponen el punto final.
Sinceramente, si os gustan los Reyes Magos no debéis de perderos esta Cabalgata puesto que es muy emocionante. Si tenéis, además, la oportunidad de verla junto a unos alcoyanos y que los pajes os entreguen los regalos, los niños alucinarán. Nosotros lo vivimos así hace unos años y es absolutamente inolvidable, una experiencia única.