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jueves, 31 de mayo de 2018

7 PARQUES EN LA PROVINCIA DE ALICANTE PARA SUPERAR APUROS CON NIÑOS

No son pocas las ocasiones en las que los niños empiezan a ponerse un poquito pesados porque se aburren. Entonamos el mea culpa, ya que seguramente no habíamos contado con sus gustos para organizar una excursión. En esos momentos venderíamos nuestra alma al diablo por conseguir un cierto sosiego, el cese de llantos y un paréntesis de esos "me aburro" con los que pueden atormentarnos durante horas. En esos casos la mejor estrategia es mantener la calma y buscar alguna alternativa. En estos casos un parque es bastante socorrido, ya que cuentan con dos premisas básicas para matar el aburrimiento: columpios y espacio para jugar (y son gratuitos!).



Os dejamos una selección de varios parques situados en la provincia de Alicante que nos gustan y que en alguna ocasión nos han sacado del apuro:
Parque de Elche (Benidorm): Situado junto al puerto y en paralelo a la playa de Poniente. Es un lugar por donde suelen pasear numerosos turistas, además enlaza con el moderno paseo de Poniente, un espacio diseñado por los arquitectos Carlos Ferrater y Xavier Martí Galí. En el parque de Elche (conocido popularmente como "el de las palomas" por la abundancia de estas aves) encontramos varios espacios con columpios y juegos infantiles, incluso unos juegos adaptados para niños con diversidad funcional. Suele albergar numerosos eventos a lo largo del año y en verano se instala un teatro de títeres para los niños (hay que colaborar con la voluntad).


Parque de Foietes (Benidorm): el parque más nuevo de la ciudad, hace apenas un año que se abrió al público. Fruto de la urbanización de un barranco, se divide en varias zonas: una plaza dura, una zona de pinada y varias zonas con juegos infantiles (bastante amplias, por cierto). Cuando el calor deja de apretar en los meses más tórridos, suele estar muy concurrido, sobre todo una tirolina que hace las delicias de los peques. Cuenta con un gran aparcamiento público anexo, donde los miércoles se monta el mercadillo municipal.
Parque de la Ereta (Alicante): situado en las laderas del monte Benacantil, donde se sitúa el castillo de Santa Bárbara, sirve de enlace entre éste y el barrio de Santa Cruz. No tiene juegos infantiles pero sí una gran cantidad de espacio para poder jugar a sus anchas. En Navidad se instala aquí la Casa de Papá Noel, donde los niños alicantinos le entreguan sus cartas. Muy cerca, además del castillo de Santa Bárbara, se encuentra el museo de Aguas de Alicante, unos antiguos pozos. Tiene unas magníficas vistas sobre la ciudad.



Parque Municipal (Elche): el parque más grande de todo Elche, está situado en pleno Palmeral (declarado Patrimonio de la Humanidad). Puede ser el centro de toda una visita a la ciudad, ya que además de juegos infantiles podemos seguir una ruta para visitar palmeras monumentales, incluida alguna que ridiculiza la ley de la gravedad. Cuenta con un templete donde se pueden ver conciertos de la banda municipal. En una de sus esquinas se sitúa la Oficina de Turismo, de donde parte el tren turístico que hace un recorrido por los principales hitos ilicitanos. Muy cerca encontramos el museo arqueológico de Elche (MAHE) o la Basílica de Santa María, donde cada agosto se representa el Misteri, también declarado Patrimonio de la Humanidad.
Parque Central Municipal (Campello): Un parque en pleno centro de El Campello (me chivan que es el más grande del pueblo), muy cerca de la estación del TRAM. Los juegos infantiles son bastante chulos y tienen temática “marinera” (un barco por el que trepar y deslizarse). En el mismo parque hay un pequeño bar donde poder tomar un refresco y baños por si tenemos alguna necesidad fisiológica. También hay un pequeño lago artificial, con bancos alrededor y estatuas. 



Parque de la Vallesa (Calpe): Se encuentra en la urbanización de La Merced, un poco alejada del centro de la ciudad. El parque es bastante grande (unos 10.000 m2) y muy completo. Además de juegos infantiles hay mesas para llevarte un picnic, aseos y barbacoas, aunque son abiertas y su uso está muy condicionado. Hay abundante vegetación por lo que el ambiente, aunque haga calor, es muy agradable. Puede ser un buen complemento a la visita al Peñón de Ifach.
Parque de la Font de Carré (Finestrat): Una de las sorpresas más gratas que nos hemos llevado con un parque. No esperábamos nada y encontramos un espacio muy chulo. Dividido en niveles, en una zona de orografía difícil, nos recibe la escultura de una mano dedicada a los trabajadores, obra del artista alicantino Pepe Azorín, autor también de la mano con el lápiz que hay en el Campus de la Universidad de Alicante en San Vicente. Tiene una zona de juegos muy chula donde los niños se lo pasan pipa. Un cauce con agua vertebra los distintos niveles. Junto al parque se encuentra el Museo de Finestrat, que abre de lunes a viernes de 9:00 a 14:00.



Este es sólo un pequeño resumen que recoge algunas opciones para salir de casa (el caso es tener una excusa) y disfrutar de un buen rato con nuestros hijos. O para que se desfoguen si estamos cerca de alguno, que siempre viene bien. ¿Los conocéis? ¿Nos recomendáis otros?

jueves, 15 de marzo de 2018

¿CONOCÉIS EL PEÑÓN DE IFACH? UN PEQUEÑO GRAN PARQUE NATURAL

Uno de los paisajes más característicos de la Costa Blanca es, innegablemente, el Peñón de Ifach, que se encuentra en la localidad de Calpe. Esta roca calcárea de 332 metros de altura se yergue imponente adentrándose en el mar y a pesar de ser uno de los parques naturales más pequeños de Europa (tiene una extensión de apenas 45 hectáreas), dada su cercanía a importantes puntos turísticos, es uno de los más visitados de España con más de 100.000 visitantes anuales.
Llegar al peñón es muy sencillo únicamente hay que alzar la vista en Calpe y enseguida lo encontraremos. Si queréis algo más concreto dirigios hacia el puerto y junto a él hallaremos enseguida las calles que nos llevan hasta el pie del Peñón.
En coche podemos llegar hasta la base donde hay un solar que ejerce las funciones de aparcamiento, pero no se encuentra asfaltado y su capacidad es bastante reducida. Para ascender la senda del Peñón se necesita una mínima forma física, ya que aunque en general no presenta dificultad sí que hay alguna cuesta qué puede ser más complicada de ascender. Eso sí siempre hay que llevar calzado adecuado, es decir, zapatillas deportivas o botas de trekking. Parece obvio, pero durante nuestra última visita vimos algún visitante con zapatos de calle que tenía alguna dificultad durante el recorrido.
Lo primero que podremos ver, antes incluso de llegar al Centro de Visitantes, es el yacimiento que se excava en el antiguo poblado medieval de Ifac. No es posible visitarlo, pero gracias al desnivel se puede ver perfectamente. Veremos una torre, que pertenecía al recinto amurallado, y que actualmente es el mirador de Poniente, aunque por problemas de desprendimientos actualmente se encuentra cerrado. Muy cerca se encuentran los miradores de Levante, que ya desde esta altura nos permiten observar con claridad el entorno del Parque Natural y su imponente cara este, prácticamente vertical. Es un buen lugar para inmortalizar la visita.
Nos detendremos durante unos minutos en el centro de visitantes ya que aquí se encuentran los aseos, una fuente con agua potable y una zona de descanso que incluye un merendero con varias mesas con bancos donde poder tomar fuerzas antes del ascenso o recuperarlas una vez bajemos. Lo reconoceremos porque es el único edificio que hay en la subida, además imita la arquitectura tradicional de la zona con su característico porche con arquería. Hay que tener en cuenta que el horario del centro de visitantes, incluidos los aseos, es de 8:30 a 14:30 de lunes a viernes y de 9 a 14 horas los sábados y festivos.
El ascenso a la subida a la cima del Peñón de Ifach se divide en dos partes, la primera que empieza en los tornos junto al Centro de Visitantes (la subida es gratuita, solo controlan el número de personas) y llega hasta el túnel excavado a principios de siglo XX, y la segunda que iría desde el túnel hasta la misma cima. La primera parte aunque tiene un importante desnivel es bastante asequible. Se encuentra perfectamente señalizada y durante prácticamente todo el recorrido hay una balaustrada de madera. No os fiéis demasiado ya que en algunas partes no está bien fijada ya sea por movimientos del terreno o porque alguien ha ejercido demasiada fuerza contra ella, voluntaria o involuntariamente.
El tramo final de esta primera parte es el túnel que se excavó en 1911 y que se encuentra a 197 m sobre el nivel del mar. Debido al gran número de visitas que recibe el Parque Natural del Peñón de Ifach las piedras han ido desgastándose y son resbaladizas, si además hace poco tiempo que ha llovido, como fue nuestro caso, encontraremos que se filtra el agua desde la parte superior. Por la composición calcárea de las propias rocas se están empezando a formar unas pequeñas estalactitas. Por seguridad a ambos lados del túnel se han instalado unas cuerdas para que los visitantes puedan agarrarse a ellas y eviten caerse.
La vista desde aquí es impresionante, algo común a todo el ascenso. Hacia el noreste podréis ver la costa de la Marina Alta, con la punta de Moraira y el Montgó al fondo. Hacia el noroeste las antiguas salinas de Calpe, que conserva la laguna, la sierra Bernia al fondo... y el desastre natural de cientos de chalets. Hacia el sudoeste se observa Oltà y el morro de Toix, Benidorm, destacando Serra Gelada y la isla, y además, al fondo, el Puig Campana y Aitana.
La salida del túnel es el punto máximo al que podremos llegar con niños ya que está totalmente prohibido pasar de ahí si se tiene menos de 16 años. Entre 16 y 18 solo pueden acceder si van acompañados de un adulto responsable. El ascenso a la cima del Peñón de Ifach a partir de este punto se vuelve un poco peligroso, sobre todo en la parte más cercana a la cumbre, ya que la senda se estrecha mucho y debido a la propia altura una caída puede tener graves consecuencias. A pesar de eso la dificultad no es excesiva y cualquier persona con un mínimo de forma física llegará sin problemas al punto más alto. Uno de los lugares más chulos del Peñón de Ifach es el mirador de los carabineros que se encuentra en la parte sur, denominado así porque aquí había (aún quedan restos) un cuartel de este antiguo cuerpo policial.



Por último algunos apuntes sobre normas. Es un parque natural que contiene microrreservas de flora. Es decir, no arranquéis vegetación, caminad siempre por las sendas y caminos marcados, y no molestéis a los animales, aunque con las gaviotas, dueñas y señoras del peñón, debéis de guardaros vosotros, sobre todo en primavera, época de cría cuando están especialmente susceptibles. Y un picotazo de gaviota hace pupa.