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lunes, 9 de mayo de 2022

VIAJE CON NOSOTROS: LOS BONOS TURÍSTICOS AUTONÓMICOS

Decir que la pandemia del Covid-19 trastocó todos los planes habidos y por haber en nuestras vidas es una obviedad. También nos quedamos cortos, porque hemos perdido a muchas personas queridas, lo que sin dudas es el peor saldo de este período. Si nos acercamos a cosas más mundanas, probablemente, el sector económico más afectado haya sido el turismo.

VIAJE CON NOSOTROS: LOS BONOS TURÍSTICOS AUTONÓMICOS


Muchos destinos casi desde el principio del confinamiento empezaron a plantear fórmulas que pudieran rescatar al sector turístico. La imposibilidad de desplazamientos complicaba mucho el futuro de una cantidad enorme de empresas que tienen un número de trabajadores enorme. Hay que tener en cuenta que también dependen del turismo otros sectores que no son estrictamente turísticos pero que proveen de servicios o suministros (transportes, empresas de alimentación, etc.) y que también se veían afectadas. Una cadena de desastres.

Una de las soluciones que mejor han sido valoradas por la ciudadanía y el sector turístico han sido los denominados “bonos turísticos” o “bonos viaje”. Nuestra experiencia en este sentido es absolutamente positiva, ya que nos hemos podido beneficiar varias veces de las ventajas que aportaba, en nuestro caso, el “bono viajeComunitat Valenciana”. Os explicamos su funcionamiento, que es similar a otras experiencias parecidas en distintas comunidades autónomas.


¿DE QUÉ SE TRATA?


Se trata de un bono que hace un descuento en el precio del alojamiento que el cliente tiene que pagar. Si se realizaba una reserva en temporada baja por un periodo superior a dos noches en los establecimientos adheridos, se disfrutaba de una ayuda del 70% de los gastos hasta un máximo de 600 euros por reserva. Quedaban excluidos ciertos conceptos, pero incluían la mayoría de servicios que ofrecían los establecimientos. Estos bonos también incluían las reservas realizadas en las agencias de viaje que formaban parte del programa.

Ni que decir tiene que la página web en la que se solicitaba el bono estaba totalmente colapsada en cuanto se abría el plazo de solicitud. Las listas de espera eran tan numerosas que se ofrecían ya para los siguientes períodos que abarcaba el plan. Una auténtica locura. En este caso, el bono de la Comunidad Valenciana estaba restringido a los mayores de edad empadronados en cualquier municipio de la comunidad.

Para este año 2022 las condiciones han variado, en vista de que el sector se está recuperando y que las restricciones a movimientos, tanto nacionales como internacionales, se han levantado completamente. Se han dispuesto dos periodos, uno antes del verano y otro después (grosso modo) y se ha rebajado el porcentaje de las ayudas, que ahora alcanzan al 50% del coste, con un máximo de 400 euros para reservas de un mínimo de dos noches y un máximo de cuatro, y el 60%, con un máximo de 600€, si la estancia es de 5 o más noches. El plan ha tenido tanto éxito (las listas de espera son espectaculares) que el gobierno de la Generalitat Valenciana ha anunciado su intención de mantenerlo al menos un año más.


OTRAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS

Otras comunidades autónomas han puesto en marcha acciones similares. Cada una con sus características propias. A continuación vamos a repasar algunas de ellas.


COMUNIDAD DE MADRID


VIAJE CON NOSOTROS: LOS BONOS TURÍSTICOS AUTONÓMICOS


Una de las comunidades autónomas más apetecibles para hacer turismo es Madrid. A la amplísima y variadísima oferta de la capital se le suma todo lo que ofrece el resto de la comunidad, muchas veces empañado y diluido por el polo de atracción que ejerce la ciudad de Madrid respecto a todo lo que le rodea.

La dinámica del bono turístico madrileño es un poco distinta respecto al de la Comunidad Valenciana. En primer lugar pueden disfrutar de sus ventajas cualquier persona que resida en España, no solo quienes lo hacen en la Comunidad de Madrid. Después, para optar al bono turístico se tiene que haber formalizado una reserva en un alojamiento adherido o bien en una agencia de viajes (también adherida, claro). Hasta el 15 de mayo todavía hay tiempo para poder solicitarlo y se subvenciona hasta el 50% del gasto, hasta un máximo de 600 euros.


GALICIA


La comunidad gallega también tuvo una actuación en esta línea. El plazo para que las personas interesadas se inscribieran en el programa #QuedamosEnGalicia22 finalizó a principios de este mes de mayo. En el caso gallego los beneficiarios podían ser personas empadronadas en Galicia, al igual que el Bono Viaje de la Comunidad Valenciana.

El funcionamiento es distinto tanto al de la Comunidad Valenciana como al de la Comunidad de Madrid. En este caso se expide una tarjeta bancaria con un saldo prefijado. De este saldo la persona beneficiaria aporta el 60% mientras que la comunidad autónoma aporta el 40% restante. Las tarjetas pueden tener un saldo de 500, 375 o 250 euros, para gastar en establecimientos adheridos al plan.

2022 ha visto la tercera edición de este programa que pretende desestacionalizar la oferta turística gallega. No sabemos si en 2023 habrá una nueva edición.


ANDALUCIA


VIAJE CON NOSOTROS: LOS BONOS TURÍSTICOS AUTONÓMICOS

También en Andalucía se ha podido acceder al denominado BONOTUR, en línea con lo que ya hemos visto anteriormente. Como ocurre con otras comunidades autónomas, para beneficiarse de la subvención aplicada a este programa, uno de los requisitos consistía en estar empadronado en algún municipio de la comunidad autónoma andaluza.

En este caso se subvenciona el 25% del coste de una reserva en un alojamiento por un período mínimo de dos noches, hasta un máximo de 200 euros. Esta cantidad podía ser mayor si la persona solicitante tenía reconocida una discapacidad, o si era menor de 25 años o mayor de 65.


MELILLA



La ciudad autónoma también puso en marcha un programa de incentivo turístico tras la pandemia del Covid. En este caso con la peculiaridad de que es una ciudad autónoma, y por lo tanto sus recursos económicos son menores. Debido a su particularidad geográfica el bono melillense también subvencionaba el transporte, tanto en avión como en barco.

Otra peculiaridad es que estaba abierto a cualquier persona residente en la Unión Europea. Sí, habéis leído bien, cualquier persona residente en cualquier país de la Unión Europea. Eso supone más de 447 millones de personas. Solo estaban excluidas las personas residentes en la misma Melilla.


Como podéis ver son varias las comunidades autónomas que han utilizado una forma, más o menos similar, para incentivar la demanda turística dentro de sus territorios. Una formula que, por lo general, ha tenido muy buena aceptación y un éxito bastante importante. Tanto que son varios los casos en los que se ha repetido la experiencia. No sabemos si con el decaimiento de todas las medidas anti-Covid estos programas seguirán (más allá de la Comunidad Valenciana, que ya ha anunciado su intención), pero sería muy interesante. Estaremos ojo avizor.

lunes, 28 de enero de 2019

MI PRIMERA VEZ EN FITUR

Un año más el sector turístico ha dado el pistoletazo de salida al año turístico con FITUR, la Feria Internacional de Turismo que se celebra cada enero en IFEMA, en Madrid. Este año tuve la oportunidad de acercarme un rato, por motivos laborales, y no dejé desaprovechar la ocasión de conocer esta feria.


No me habían hablado muy bien de FITUR, que si es un peñazo, que si te cansas de ir de pabellón en pabellón, que si la moqueta, que si las colas, que si el postureo... En honor a la verdad, entre ir solo unas horas y quien acude toda la jornada durante cinco días a trabajar es una diferencia abismal, y puedo comprender quien reniega de FITUR.


Dicho esto, y a pesar de no participar de ninguna actividad programada para travelbloggers (no tuve mucho tiempo y la incertidumbre hasta última hora si iba o no mandaban), me lo pasé muy bien en FITUR y me sorprendió para bien. Quizá ayudó que no me hablaran demasiado bien y no tuviera muchas expectativas.


En primer lugar hay que felicitar a los diseñadores de los stands de las diferentes comunidades autónomas presentes en FITUR por el derroche de imaginación. A cada cual más bonito. Si la Comunidad Valenciana tenía como leitmotiv unos aparejos de cabos representando su cara más marinera, Andalucía daba la bienvenida con una inmensa portada con pantallas leds recordando las entradas a las ferias, Madrid simulaba una sala del Museo del Prado y Galicia se teñía de verde. Cada destino ofrecía lo mejor para intentar atraer visitantes y que se conviertan en posibles turistas o en suscriptores de los destinos.


Pero si los pabellones españoles eran espectaculares, los stands de los países de Latinoamérica no se quedaban atrás. Un pedacito de cada país estaba en su stand, destacando el colorido de países como Panamá, Honduras, México o Colombia. No hay mejor manera de poner los dientes largos y desear salir corriendo hacia el cercano aeropuerto Madrid-Barajas-Adolfo Suárez y coger el primer vuelo rumbo a cualquiera de estos países.


También estaba muy interesante el pabellón que albergaba a las empresas turísticas, que al tiempo alojaba todo lo relacionado con las estrategias de turismo inteligente, FiturTechY. La colaboración público-privada en este sector está llamada a convertirse en una de las actividades más productivas en el sector turístico en los próximos años, y ya son pocos los destinos que no luchen por integrarse en las distintas redes DTI.


Y llegó la hora de comer. Muchos stands agasajaban a sus visitantes con algo de comer y beber. Enseguida se notaba el expositor que tenía comida porque se arremolinaban numerosas personas ávidas de echarse algo a la boca. Hay escenas que provocan vergüenza ajena: el propio tumulto, o gente que comía a puñados, aunque fueran aceitunas negras con hueso. Y no lo digo por decir. También hay que decir que algunos stands ofrecían platos fantásticos como ensaladas de quinoa, jamón ibérico o queso curado, y es de agradecer. Y hay que ser agradecido, jeje.


Poco más. Se nos echó el tiempo encima y ya nos tuvimos que ir. Quedó pendiente visitar el pabellón donde se encontraban los stands de los países europeos, aunque quizás por ser más cercanos y conocidos no nos importó mucho. La misión de conocer Fitur estaba cumplida y otro año intentaré visitarlo durante más tiempo. A pesar de la moqueta.


Incluso realizando una visita profesional puedes salir cargado de bolsas y folletos, que una cosa no quita la otra, y también recogí información útil para las próximas vacaciones, que FITUR es el sitio ideal para eso y para recorrer el mundo entero en un rato.