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jueves, 20 de septiembre de 2018

UN SPA RURAL EN LA VILLA ROMANA DEL ALBIR

¿Os imagináis una villa rural con spa? ¿Os imagináis una villa rural con spa muy cerca del mar? ¿Os imagináis una villa rural con spa muy cerca del mar de época de los romanos? No imaginéis más. Existe y podemos visitarla. Es el Museo Villa Romana del Albir (VRA), el primer museo al aire libre que abrió en la Comunidad Valenciana.


Pero, ¿una villa rural romana con spa? Llámalo spa, llámalo termas... El caso es que esta infraestructura demuestra que la construcción tendría cierta importancia. Como se explica en el VRA, el baño era algo más que un acto higiénico, era una costumbre social. No es lo mismo bañarse en una tinaja que en un edificio preparado para ello que lleva un coste económico grande tanto para la construcción como para su funcionamiento y mantenimiento.

Disculpad, me puede la emoción. Vamos a organizar esto un poco. El Museo Villa Romana del Albir se encuentra en El Albir, la playa de la localidad alicantina de l'Alfàs del Pi. La entrada se encuentra en la esquina de la Avenida Óscar Esplá y el Boulevard de los Músicos. La historia de este yacimiento se remonta a 1979, cuando unas obras descubrieron unos huesos y a partir de ahí se inició una investigación intermitente que culminó con la apertura de este espacio musealizado en 2011.


La Villa Romana del Albir sería un lugar rural tardorromano (s. IV d. C.) que se dedicaría a labores agrícolas, como atestigua la almazara encontrada, que servía para producir aceite de oliva. Con el tiempo pasaría a tener una cierta importancia, lo que implicó la construcción de nuevas estancias, entre ellas las termas.

Al entrar hay dos maquetas con el aspecto que tendría la edificación original, y la posterior modificación y ampliación. Las maquetas se pueden tocar y se puede abrir el tejado y distintas partes para ver algunos detalles. Ni que decir tiene que tuvimos que sacar el agua caliente, el aceite hirviendo, el aguarrás y la rasqueta, todo a la vez, para intentar despegar a mi hijos de las maquetas, porque por ellos seguiríamos allí jugando.


El recorrido se realiza sobre unas pasarelas que rodean la excavación y permiten que veamos las diferentes partes sin tener que destrozar nada. Hay varios paneles informativos en tres idiomas (castellano, valenciano e inglés) con información muy clara. La parte más interesante es la que muestra las diferentes partes de las termas. El modelo es común a muchas de las que se construyeron a lo largo de todo el mundo romano: en primer lugar la sala del vestuario (apodytherium), de ahí pasaban a la sala de agua fría (frigidarium), para pasar a la sala templada (tepidarium) y por último a la sala de agua caliente (caldarium). El sala se calentaba con un sistema muy ingenioso de aire caliente a través de un doble suelo desde un horno anexo.

A continuación se puede ver la necrópolis, que dio pie a toda la excavación. Es interesante ver los ritos de inhumación. Aviso: hay un enterramiento infantil. Comprenderéis que la mortandad infantil era elevada en la época y que también fallecían niños. Pues a mis hijos les dio mucha pena y fue la parte que menos les gustó.


Para complementar la visita y tener más información del yacimiento, alquilan unas tablets con un software de realidad aumentada que nos permite tener más datos y una recreación de cómo sería el aspecto que tendrían diferentes partes de la Villa Romana en su tiempo. El coste del alquiler de la tablet es de 3€ y se recoge en la entrada.

Por último, junto a la entrada/salida hay una sala donde se proyecta un audiovisual que recrea la vida de los habitantes de la villa romana. Unas vitrinas donde se exponen algunos de los objetos que se han encontrado en las excavaciones junto a unos paneles que explican la vida romana y los usos que se les daba a esos objetos, completan el museo.


Hay partes pendientes de ser excavadas, que ahora están cubiertas por plásticos. Es decir, no sería extraño que dentro de un tiempo se amplíe el espacio expositivo, lo que sin duda será una buena noticia.

El Museo Villa Romana del Albir puede visitarse entre el 15 de septiembre y el 15 de junio (ambos inclusive), de martes a viernes de 10:00 a 13:00 y los sábados, domingos y festivos de 10:00 a 14:00; mientras que entre el 16 de junio al 14 de septiembre abre de martes a sábado de 10:00 a 12:00 y de 18:00 a 21:00, y los domingos y festivos de 10:00 a 14:00. Los lunes permanece cerrado. La entrada es totalmente gratuita, algo muy interesante.



Este museo al aire libre es una excelente opción para visitar con niños, tanto solo como si forma parte de una excursión más completa al Albir, que puede incluir la ruta al Faro del Albir, de la que ya os hablamos anteriormente en este archivo. La verdad es que El Albir es una zona muy chula, sobre todo en verano cuando hay bastante animación, aunque los fines de semana también tiene bastante vida.