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domingo, 28 de agosto de 2022

PORQUÉ DISFRUTAMOS TANTO DEL YACIMIENTO DE KELIN

La historia (y parte de la prehistoria) de la Humanidad es también la historia de las ciudades. Algunas llevan en pie y habitadas desde hace unos 7000 años. Este sería el caso de Byblos, en Líbano. Otras muchas se han perdido en las arenas del tiempo y de vez en cuando logramos encontrarlas. En esta categoría estaría Kelin, en el yacimiento arqueológico de los Villares, a las afueras de Caudete de las Fuentes (Valencia). 

El yacimiento arqueológico de Kelin

Hace unos 10000 años surge la agricultura en Oriente Próximo. Esta manera de producir alimentos es la revolución más importante que ha vivido la Humanidad. Ya no hay que trasladarse para encontrar comida, la comida está donde querían. Esto propicia otros muchos cambios. En primer lugar la creación de asentamientos estables: las aldeas y ciudades. Como no se precisa de toda la comunidad para encontrar alimento, algunos miembros se especializan en distintos oficios. Así hay quien empieza a especializarse en elaborar cerámica, o tejer telas, por ejemplo.

Pero, ¿qué es Kelin? Era una ciudad en el interior de la actual provincia de Valencia que podría asimilarse con la capital de su territorio. Un territorio que se asimilaría con la comarca de Utiel-Requena, o Tierra Bobal, que es su marca turística y de la que después hablaremos. 

KELIN, AYER Y HOY


El yacimiento arqueológico de Los Villares oculta parcialmente la ciudad íbera de Kelin y se encuentra a las afueras de Caudete de las Fuentes. Es accesible casi directamente desde la autovía A3, que comunica Valencia con Madrid. Nuestro consejo (y el de los responsables de Kelin) es que no hagáis caso al GPS ni a Google Maps (sobre todo a Google Maps) . Entrad a Caudete para llegar mejor a Kelin y así evitaréis una pista de tierra. 

Por las diversas catas que se han realizado, se estima que Kelin tenía una extensión de unas diez hectáreas. Se calcula que podrían vivir en su momento de máximo esplendor alrededor de 4000 personas. Como hemos comentado anteriormente, sería la capital de su territorio y administraría varias poblaciones a su alrededor. Se cree que se fundó allí por su posición estratégica. Está cerca del río Cabriel y en un cruce de caminos. Por un lado una vía que uniría la costa con el interior, y por otra parte, una vía que comunicaría Andalucía y Aragón por el interior. Estas rutas permitirían el comercio de múltiples materias: productos agrícolas (del interior) con pescado y objetos exóticos de origen fenicio (en la costa), y metales (Andalucía y Aragón). 

La investigación ha determinado que Kelin tuvo una vida de unos 700 años, más o menos hasta el 75 o 72 a. C. cuando las guerras Sertorianas (una guerra civil por el control de Roma) aceleraron su declive y se abandonó definitivamente. Entre el siglo III o II a. C., durante la II guerra púnica, sufrió un importante incendio que destruyó bastantes edificios. Fue tan importante que incluso acuñó moneda. Por eso conocemos que esta ciudad se llamaba Kelin. 

¿QUÉ HACÍAMOS EN KELIN?


El yacimiento arqueológico de Kelin

Acudimos a Kelin con un triple propósito. Sí, triple. Una tarde más que completa. En primer lugar visitamos el propio yacimiento. El plato fuerte venía al anochecer, cuando se realizó una observación astronómica junto a la Asociación Valenciana de Astronomía (AVA). Por último se hizo un taller de Light Painting. Pero vayamos por partes.

En el yacimiento de Los Villares se puede ver dos zonas donde se ha excavado y se ha puesto en valor las construcciones que se han encontrado. En la parte más alta del yacimiento, que tiene una pendiente hacia Caudete, se pueden ver varias viviendas, entre ellas las de unos comerciantes ricos. La arqueóloga responsable explicó que encontraron acopios de distintos materiales, lo que hace pensar que comerciaban con elementos cerámicos, entre otros. Además localizaron un molino, un taller metalúrgico y una bodega, elementos que no eran frecuentes en todas las casas. Lo que no se puede saber es si era comunal, pero no lo parece.

En la parte baja se encuentra el segundo espacio excavado y puesto en valor. Aquí fundamentalmente se pueden ver los restos de una casa agricola de unos 100m2. Esto demuestra una posición económica holgada, pero no eran tan ricos como en la casa de la que acabamos de hablar. Estaba en la esquina de dos calles, y colocaron una piedra para proteger la esquina exterior de conductores de carros poco mañosos. Se puede observar también una ampliación. Algunos muros se realizaron con ladrillos macizos de barro y enlucidos con cal. Probablemente tuvo una cubierta de vigas de madera, ya que localizaron restos. También se encontraron unos enterramientos infantiles. Se sabe poco acerca de las creencias de los íberos, pero sí que se conoce que enterraban a los primogénitos muertos en tinajas en la casa para que fueran sus protectores. 

SESIÓN DE NOCHE


El yacimiento arqueológico de Kelin

Mientras la noche iba cayendo, los asistentes aprovechamos para cenar. El atardecer fue muy bonita, con el sol poniéndose entre las montañas que rodean el yacimiento. De vez en cuando veíamos pasar el AVE, cuyas vías están también muy cerca del yacimiento de Los Villares. 

La observación astronómica se dividió en tres partes. En primer lugar explicaron en qué iba a consistir. Inmediatamente, y para que nos fuéramos acostumbrando a la oscuridad (cuanto más oscuro, mejor) hicieron un pequeño juego. Éste consistía en intentar adivinar la distancia (a escala) que separa la Tierra de la Luna. Después el mismo juego pero con los satélites o las estaciones espaciales que orbitan nuestro planeta. Esto nos permite estimar lo que suponen las distancias siderales. Y que somos menos que una mota de polvo para el universo. 

El yacimiento arqueológico de Kelin

La segunda parte de la observación fue una explicación de las constelaciones. Se ponían en contexto las características de cada una, como por ejemplo si eran estrellas son dobles (¡como en Tatooine!), si hay un cúmulo (algunos con millones de estrellas) o la distancia media a la Tierra. También contaban la historia mitológica alrededor de la constelación. Una gozada. Apuntaban con un láser verde, uno de esos que algunas personas con pocas luces utilizan para molestar a aviones en vuelo. 

La última parte correspondía con la observación a través de los telescopios que llevaron los y las miembros de la AVA. Así vimos más de cerca algunas de las estrellas dobles o cúmulos de los que nos habían hablado. Uno de los momentos más chulos fue cuando vimos Saturno, y por supuesto sus anillos. Empezó a verse al anochecer y antes de la medianoche estuvo a una altura suficiente para observarlo. 

DISFRUTANDO DEL CIELO NOCTURNO


Disfrutamos un montón porque, por fortuna, no había una sola nube. Además aprendimos varias cosas acerca de las observaciones. Ahí van algunos consejos. En primer lugar hay que alejarse de las ciudades, la contaminación lumínica nos impide ver objetos en el cielo nocturno. A simple vista vimos distintos satélites o la estela de un bólido entrando en la atmósfera. Utilizad luz roja (nosotros cubrimos unas linternas con celofán rojo) solo cuando sea imprescindible y siempre dirigida hacia el suelo. Si no habrá que volver a acostumbrarse a la oscuridad. No hace falta un equipo muy caro, unos prismáticos medianamente buenos pueden bastar para disfrutar del cielo. Claro, cuanto mejor sea el equipo más elementos podremos ver. Eso sí, generalmente serán en blanco y negro, los colores que se aprecian en las fotos astronómicas o bien son artificiales, o precisan de unos tiempos de exposición muy grandes. 

Al mismo tiempo que observábamos el cielo se realizó un taller sobre Light Painting. Esta es una técnica fotográfica en la que se abre el diafragma de la cámara durante un tiempo bastante elevado. Mientras, con distintos elementos luminosos, se puede realizar dibujos. De ahí el nombre. Es una técnica muy chula y muy curiosa. No es fácil, pero con un equipo adecuado, tampoco el muy complicado.

SE QUEDÓ BUENA NOCHE EN KELIN


El yacimiento arqueológico de Kelin

Pudimos disfrutar de todas estas actividades de manera gratuita gracias a Tierra Bobal, que es la marca turística de la Mancomunidad del Interior Tierra del Vino, una entidad que agrupa los municipios de la comarca de Utiel-Requena. Tienen una web llena de planes para toda la familia. El nombre proviene de la uva autóctona de la zona, la bobal, y que ha sido fuente de riqueza desde hace siglos. Ya habéis visto que en Kelin elaboraban vino. Además este vino tiene Denominación de Origen Protegida, y la verdad es que está muy rico. 

Sus cielos tienen la certificación Starlight, es decir, que una entidad ha certificado que sus cielos reúnen las condiciones necesarias para poder realizar observaciones astronómicas de calidad. Es decir, cielos con poca contaminación lumínica, nitidez y suficientes horas de ausencia de nubes al cabo del año para asegurar buenas observaciones astronómicas. Esta certificación la disfrutan en varios puntos de España, y es sinónimo de cielos de calidad.

En resumen, fue una tarde-noche que nos permitió viajar lejos, tanto en el tiempo como en el espacio. En el tiempo porque nos trasladamos a una ciudad que hace siglos que dejó de existir, y que se ha rescatado. Además fue un viaje en el espacio, en el sentido más amplio de la palabra. Nos acercamos a estrellas que están a 30.000 años/luz de nosotros. Es decir, esa luz se emitió cuando el ser humano no conocía todavía ni la agricultura ni la ganadería. 


Una noche como esta ayuda relativizar muchas cosas. Somos muy insignificantes para el universo y para la historia. Lo mejor es asumirlo. También permite que nos demos cuenta de que hay que aprovechar la vida y disfrutar cuanto se pueda. Y mirar al cielo es una pequeña gozada. 

miércoles, 18 de mayo de 2022

TODO SOBRE LA EXPOSICIÓN "GLADIADORES, HÉROES DEL COLISEO" EN EL MARQ DE ALICANTE

Uno de los temas clásicos de este blog son los post dedicados a las exposiciones temporales que organiza el MARQ, el Museo Arqueológico Provincial de Alicante. Repasando hemos localizado cinco artículos en los casi cinco años de vida de esta bitácora. Este es ya el sexto porque, como no podía ser de otra manera, hemos visitado la nueva exposición “Gladiadores, héroes del Coliseo”.

“Gladiadores, héroes del Coliseo” en el MARQ de Alicante

Al menos por nuestra parte, esta exposición era muy esperada. La información que íbamos conociendo iba generando hype, que dicen los millenial (aquí somos Z, no llegamos a boomers). No defrauda, la sensación al salir es muy positiva. Quizás, como comentó otra persona que estaba visitando la expo al mismo tiempo, tenga menos piezas originales que otras, pero su capacidad inmersiva lo suple.

Por partes. Como siempre, ocupa las tres salas del MARQ destinadas a exposiciones temporales y en el hall de entrada se proyecta un vídeo introductorio. Esta vez, en lugar de exponer alguna pieza local relacionada con la temática de la exposición (en el museo hay una sala entera dedicada a la cultura romana) nos recibe una reproducción de un mosaico que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Si hay que ponerle un pero a la exposición es que se utiliza el mosaico como elemento recurrente en los grafismos pero no se expone ninguno (o al menos no lo vimos). ¡Con lo que molan!

SALA 1



Como siempre el pasillo que comunica las tres salas ofrece unos paneles con información que sitúa al visitante ante lo que va a ver. En este caso son tres grandes paneles con información introductoria y datos acerca de los anfiteatros en España y en la provincia de Alicante.

Una vez entramos en la primera sala vamos a ver una contextualización de los gladiadores, su origen y una completa explicación sobre la arquitectura del anfiteatro, el edificio donde se llevaban a cabo las munera, es decir, las luchas de gladiadores. Aunque también se llegaron a celebrar naumaquias, luchas navales simuladas. Para eso debían de inundar la arena. 

“Gladiadores, héroes del Coliseo” en el MARQ de Alicante

En esta primera sala vamos a ver algunas piezas bastante sorprendentes, como unas pinturas que realizaron en unas tumbas hace aproximadamente 2300 años. Representan las luchas rituales que fueron el origen de los gladiadores. También unas terracotas con un realismo y un detalle increíble.

Siguiendo la visita, la sala se centra, como hemos adelantado, en el edificio que albergaba las luchas entre gladiadores: el anfiteatro. Evidentemente destacan el más famoso y grande del Imperio, el Coliseo o Anfiteatro Flavio. Por cierto, anfiteatro significa “teatro doble” y se ha extendido el mal uso de la palabra, que se utiliza como sinónimo de teatro o auditorio. La RAE lo bendice en su Diccionario, pero etimológicamente es incorrecto.


Al fondo de la sala se puede ver una reproducción de la vestimenta (por decir algo) y los útiles que utilizaban los distintos tipos de gladiadores. Había cuatro tipos diferentes y cada uno se distinguía por las armas y defensas que utilizaba.

SALA 2


“Gladiadores, héroes del Coliseo” en el MARQ de Alicante

La segunda sala se centra en el impacto que tuvieron los gladiadores en la sociedad de su época. Se han localizado en numerosas excavaciones arqueológicas estatuillas que representaban gladiadores. Generalmente estaban fabricadas con arcilla cocida pero también podían ser de bronce. De hecho se exhibe una magnífica campanilla de bronce.

En el centro de la sala se encuentran las que posiblemente sean las piezas estrella de la exposición. En dos vitrinas a ambos lados de la sala se exhiben armas y objetos defensivos que utilizaron gladiadores. Espadas (los famosos gladus), cascos o espinilleras, entre otros objetos. Sorprende la decoración de la mayoría de las piezas, admirablemente meticulosa. Y bellas, muy bellas. No esperábamos algo así en este tipo de objetos.


Muchos de los objetos proceden del Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. Una de las principales fuentes son las sucesivas excavaciones que se han realizado en Pompeya. Precisamente en esta tristemente famosa ciudad se situaba el anfiteatro más antiguo que ha llegado a nuestros días. Construido en el 70 a. C. es una excelente fuente de información acerca de los gladiadores. Y de sus seguidores. Se narra en esta sala los disturbios que se produjeron tras la lucha entre dos gladiadores, uno apoyado por pompeyanos y otro por los nocerinos, ciudad rival. Había más cosas, y esta fue la excusa para que se liara. La escena se muestra en un fresco que se recuperó en Pompeya y se exhibe aquí. 

“Gladiadores, héroes del Coliseo” en el MARQ de Alicante

Para finalizar, al final de la sala se representa la armería de un ludus. Los ludus eran las escuelas de gladiadores, algunas llegaron a formar a miles de gladiadores, que no eran exclusivamente esclavos. Se reproducen cascos, espadas, escudos, etc. Algunos se pueden levantar para comprobar que pesaban una barbaridad, lo que les da todavía más mérito a los combatientes.

SALA 3



La última sala repasa como sería un día de juegos en un anfiteatro. A su alrededor había una serie de costumbres y rituales que no implicaban únicamente los combates. Además tendréis la oportunidad de sentiros un poco como los gladiadores en la arena. Se recrea un instante con varias figuras y alrededor hay pantallas que simulan público vociferando. Una experiencia curiosa.

Porque las luchas de gladiadores no era un espectáculo para entretener al pueblo sin más. Los financiaban personalidades con muchísimo poder y dinero, aunque nunca debían de superar los que celebraba el emperador en el Coliseo. 

“Gladiadores, héroes del Coliseo” en el MARQ de Alicante

Algunos gladiadores llegaron a amasar una importante fortuna y eran tan famosos como puede ser hoy en día cualquier deportista que destaque en su modalidad. Como curiosidad, se exhiben unas lucernas (lámparas de aceite hechas de barro cocido) con la efigie de algunos gladiadores, ¡un primer merchandising! Y, como todos, llegaba un día que morían. Podía ser en combate o una vez se retiraban. No se enterraban en un lugar especial por su estatus, pero los conocemos a través de sus estelas funerarias.

Por último, y no por ello menos importante, al fondo de la sala 3 hay un pequeño espacio que repasa la aparición de los gladiadores en la ficción, tanto en la literatura, como en el cine, el cómic y los videojuegos. Estos medios han hecho que se expandan y se perpetúen algunos mitos relacionados con los gladiadores. ¿El pulgar hacia abajo para ajusticiar un gladiador? ¡Aquí conoceréis la verdad!

TAMBIÉN A DESTACAR


Muchas veces nos hemos referido en los artículos dedicados a las exposiciones temporales en el MARQ su apuesta por la inclusión de las personas con discapacidad. Esta vez han ido un paso más allá. Bueno, en realidad han sido dos. De nuevo hay piezas tiflológicas, es decir aquellas réplicas para que las personas invidentes las “vean” con el tacto, junto a cartelas en braille. Se ha añadido códigos QR con acceso a vídeos con descripción en lengua de signos y subtítulos. Por otra parte los paneles explicativos tienen textos adaptados para personas con Trastorno del Espectro Autista. Por nuestra parte es la primera vez que la vemos en un museo y nos parece una iniciativa fundamental. Lo aplaudimos a rabiar.

Hasta octubre tenéis la oportunidad de visitar esta exposición, que para nosotros es una de las mejores de las que se ha realizado en los últimos años. Aunque parezca que os hemos contado muchas cosas, hemos guardado muchas más. Se ofrece una gran cantidad de información que generalmente no se conoce, sobre todo por ese falsaeamiento en la literatura y el cine. Un aspecto poco conocido es la participación de la mujer en los combates. Sí, hubo gladiadoras.



No lo dudéis un solo instante, todo el mundo sale encantando tras ver esta exposición. Y con ganas de saber más. Incluso de volver a ver las desventuras de Máximo Marco Meridio, ya sabéis, el que quería alcanzar su venganza en esta vida o en la próxima. Aunque sepamos que algunas cosas son de mentirijillas. O precisamente por eso.  

lunes, 18 de octubre de 2021

VISITAMOS "ETRUSCOS, EL AMANECER DE ROMA" LA NUEVA EXPOSICIÓN TEMPORAL EN EL MARQ ALICANTE

Los que, como nosotros (los papis) empezáis a tener ya cierta edad probablemente recordareis este glorioso diálogo de "El milagro de P. Tinto", la ópera prima de Javier Fesser:

"Habrás oído decir muchas veces que los romanos inventaron el pan, que los romanos trajeron el agua, que si los romanos esto, que si los romanos lo otro, que vivan los romanos... pues bien, para que te hagas una idea, los romanos... ¡¡¡una mierda al lado de los etruscos!!!"

Etruscos, el amanecer de Roma

Esta licencia la usamos para introducir este artículo dedicado a la nueva exposición temporal que puede verse en el Museo Arqueológico de Alicante, el MARQ, y que tiene de protagonista a la civilización etrusca. Un pueblo al que envuelve un aura de misterio. Por cierto, Luis Ciges, quien pronuncia ese imponente discurso, era un devoto de los etruscos y parece ser que tenía una biblioteca acerca de esta sociedad bastante bien surtida.

¿Quienes eran los etruscos?



Los etruscos ocuparon una importante extensión de la Península Itálica. Hasta el año 750 a. C. (aproximadamente) ocupaban una franja junto al mar Tirreno, entre los ríos Arno (al norte) y Tíber (al sur). A partir de esa fecha comienzan una expansión que los lleva hacia el sur, ocupando las tierras que ahora son el Lazio y la Campania; y hacia el norte, remontando el valle del Po desde su desembocadura en el Adriático. Las invasiones de tribus del norte, y los conflictos con los cartagineses y los griegos empezaron a hacer decaer esta sociedad que al poco fue conquista y absorbida por los romanos.

Precisamente la romanización de los territorios ocupados por los etruscos fue la clave de que su recuerdo se haya ido diluyendo a lo largo de los siglos, aplastado por esa superpotencia que fue Roma. A pesar de eso son muchos los rasgos culturales que los etruscos aportaron a los romanos, y que han llegado hasta nuestros días. El hecho de que haya investigadores que se preocuparan en devolver a los etruscos a su lugar en la historia ha permitido que conozcamos muchas cosas interesantes de este pueblo.

La estructura de la exposición


Etruscos, el amanecer de Roma

Como en otras ocasiones, la exposición se ubica en las tres salas que el MARQ reserva para las exposiciones temporales. Cada una de las salas, como vamos a ver, aborda un tema distinto acerca de este pueblo, que en muchos aspectos es bastante desconocido para el gran público.

La exposición comienza justo antes de entrar a las salas expositivas. Junto al atrio que distribuye las salas de exposición se proyecta un vídeo introductorio. Este vídeo comienza a explicarnos algunas de las cosas que vamos a ver y hace que podamos comprender mucho mejor la exposición.


En el pasillo que conecta las tres salas en las que se ubica la exposición hay un primer mural en el que se contextualiza geográficamente a los etruscos y su expansión, tal como ya hemos contado en un párrafo anterior.

La escenografía en las tres salas es muy sobria, alejada de los montajes que hemos visto a lo largo de años anteriores, en exposiciones dedicadas a los vikingos, los mayas, Irán o al arte rupestre. Sobria no quiere decir sosa, porque las piezas cobran un mayor protagonismo con los fondos negros, en ocasiones adornados con reproducciones de los textos grabados. La escenografía también se apoya en la iluminación.

La primera sala de exposición


Etruscos, el amanecer de Roma

La primera sala realiza una introducción acerca de la sociedad etrusca. Contextualizan su origen (o lo que sabemos acerca de esto) y muestran algunas de las piezas más antiguas que se conocen. Es reseñable que hasta nosotros ha llegado el nombre que les dieron los romanos, y no el nombre por el que ellos mismos se conocían: rasenas (o rassenas o rasna). Para los griegos eran los tirrenos, nombre que se le da al mar que baña las costas del oeste italiano. 

Las piezas que vemos en esta sala recorren varios siglos, y muestran aspectos de la vida cotidiana, como vasijas decoradas, coladores o joyas. También elementos utilizados por los militares, como armas, protecciones o un carro en miniatura que creemos que podía ser un exvoto. Una de las piezas más importantes es una crátera de barniz negro del s. IV a. C., que se muestra al fondo de la sala. Pero si nos permitís, justo en la entrada, hay un sarcófago absolutamente maravilloso. Decorado con una de las escenas más famosas de la Odisea, cuando Ulises pide ser atado al mástil de su barco para evitar sucumbir a los cantos de las sirenas. Es imposible, a ojos inexpertos, distinguirlo de un sarcófago romano o griego.

La segunda sala



La segunda sala se adentra en los aspectos religiosos de los etruscos. Éstos practicaban una religión politeísta. Siempre hemos estudiado que la mitología romana se basa en la griega. Pues bien, el panteón etrusco también se basa en el griego, y es evidente que la traslación en Roma vino por ambas vías. Perviven también algunos dioses de origen itálico, como es el caso de Culsans, Selvans y Voltumna, que pasaron a la mitología romana como Ianus, Silvanus y Vertumno, respectivamente.

Etruscos, el amanecer de Roma

La representación de los dioses etruscos ocupa gran parte de la sala. También hay figuras votivas que representan templos, que eran lugares tanto de culto como de reunión. Las figuras que representan a las deidades etruscas tienen una fuerte influencia helénica, adoptando algunos la famosa curva praxiteliana. 


La figura “estrella" de la sala es una figura de bronce que se conoce como “la sombra de la tarde". Este nombre tan poético proviene de su aspecto extremadamente alargado, que recuerda a las sombras que se proyectan al atardecer. Es mi sorprendente por su aspecto tremendamente moderno. De hecho sirvió de inspiración para artistas de las vanguardias de principios del siglo XX. Uno fue el italiano Giacometti. Éste las vio en los años 20 del pasado siglo. Al igual que a otros artistas como Picasso, influyeron decisivamente en su obra.

La tercera y última sala 


Etruscos, el amanecer de Roma

La tercera y última sala se dedica a dos temas. En primer lugar a los ritos tras la muerte en el mundo etrusco. Como en otras culturas contemporáneas los etruscos creían en una vida después de la muerte. Esto hace que sus inhumaciones adquieran un carácter ritual. En la sala veremos diversos tipos de elementos empleados en enterramientos cómo sarcófagos y urnas cinerarias.

Por otra parte, la tercera sala también se dedica al estrecho contacto que tuvieron entre etruscos y romanos. Estos contactos fueron definitivos. Tanto que los etruscos fueron romanizados, poniendo punto y final a su civilización.

Nos queda por ver unas cuantas piezas. El MARQ siempre intenta vincular de alguna manera las exposiciones temporales con la provincia de Alicante. En esta ocasión se muestran varias piezas de carácter etrusco localizadas en yacimientos alicantinos y que forman parte de la colección del MARQ. Éstas se encuentran en una vitrina en la zona donde se proyecta el vídeo, junto a la entrada/salida del área expositiva.

Etruscos, el amanecer de Roma

Como siempre el MARQ ha realizado una gran exposición que deja un muy buen sabor de boca. 100% recomendada. Aprenderemos bastantes cosas, como que un etrusco es más que el balón con el que se disputó el Mundial de fútbol Italia'90 (veis como ya tenemos una edad...). 

martes, 18 de mayo de 2021

CONOCIENDO NUESTRO PASADO EN EL MUSEO DE PREHISTORIA DE VALENCIA

Si sois asiduos a este blog ya debéis de saber que Valencia es una ciudad que nos gusta especialmente. Además de porque estamos ligados sentimentalmente a la ciudad, nos gusta mucho por dos motivos fundamentales (y que son compartidos por muchísima gente). El primero es el tamaño, es una gran ciudad pero de un tamaño contenido donde puedes llegar más o menos rápido a cualquier parte. El segundo es que, gracias a ser una gran ciudad, tiene unos servicios e infraestructuras muy completos. Uno de los ejemplos son los museos. Tan recomendables como el Museo de Prehistoria.

Museo de Prehistoria de Valencia

Sí, somos muy poco originales y publicamos un artículo el 18 de mayo dedicado a un museo. Es que no concebimos otra manera de disfrutar del Día Internacional de los Museos que visitando un museo o, como es el caso, recomendándolo. 

No era la primera vez que visitábamos este museo, y la verdad es que han renovado varias salas y se nota. Este nuevo aire le ha venido muy bien. Estéticamente es un museo mucho más completo. Pero vamos poco a poco, que hay bastante de que hablar. 

Dónde se localiza el Museo de Prehistoria de Valencia

El Museo de Prehistoria de Valencia se encuentra en el Centro Cultural La Beneficencia. Compartiendo sede con el Museo Valenciano de Etnología. Aunque tiene la entrada en la calle Corona 36, es más fácil localizarlo desde la calle Guillem de Castro, donde también se encuentran las torres de Quart y el IVAM. Como podréis imaginar por el nombre, en este edificio se atendía a las personas más desfavorecidas. Se les proporcionaba socorro y formación para poder, como se diría ahora, proveerles de habilidades para su futuro laboral. Esto fue a partir de mediados del s. XIX, cuando se desamortizó el antiguo convento construido en el s. XV y que fue hogar de varias órdenes.

El edificio ha sido ampliado, restaurado y reconvertido en varias ocasiones. La primera en el s.XIX, para habilitarlo a su función benéfica. Aun ampliándolo se respeta algo su tipología conventual, conservando los claustros que se reconvierten en patios y se adaptan estancias a las teorías higienistas de la época. En 1944 se lleva a cabo otra rehabilitación para dedicar este espacio a colegio. La última intervención tiene lugar en 1995, donde se realizan obras para adaptar este espacio a los nuevos usos culturales. 

Museo de Prehistoria de Valencia

Respecto a los patios destaca el más grande, que encontramos junto a la entrada y salida del centro. Varios árboles enormes, entre ellos un ficus espectacular, proporcionan una agradable sombra y adornan este espacio, desde el que se accede a varias estancias, entre ellas la antigua capilla, reconvertida en salón de actos. Hace poco se ha instalado una escultura que rinde homenaje a La Muixeranga, el baile de castillos humanos declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

El origen y las salas

El Museo de Prehistoria tiene su origen en el Servicio de Investigación Prehistórica de la Diputación de Valencia, creado en 1927. De esta manera se unificó a una serie de investigadores que ya estaban excavando y que, en muchos casos, serán claves para el desarrollo de la arqueología en España durante todo el s. XX. Ese mismo año se crea el Museo de Prehistoria y su biblioteca, donde se da cabida a todos los descubrimientos que ya se hacen en numerosos yacimientos de la provincia como La Cova Negra de Xàtiva, la Cova del Parpalló de Gandia, la Bastida de les Alcusses en Moixent o el Tossal de San Miguel en Llíria

La colección permanente del Museo de Prehistoria de Valencia se divide en cuatro bloques de salas que están ubicadas en dos plantas. Cada una de estos espacios gira en torno a una época “histórica”. El entrecomillado viene de que las primeras salas muestran las piezas prehistóricas que, como su nombre indica, son anteriores a la historia tal y como la entendemos, es decir, desde que aparece la escritura. 

Prehistoria


Al principio de la sala se muestra el trabajo de esos primeros arqueólogos que dieron pie a la creación del museo y del trabajo en arqueología que se desarrolló después. A través de diferentes yacimientos y abrigos que se ubican por todo el territorio de la provincia de Valencia y el resto de la Comunidad Valenciana, se explica el proceso evolutivo de nuestros antepasados. Como pasan de ser una sociedad que obtiene sus alimentos de la caza y la recolección de frutos a una sociedad donde se utiliza la agricultura y la ganadería. Este cambio, además, crea una serie de profesiones especializadas para obtener otros bienes de consumo como tejidos, cerámica y alimentos procesados, por ejemplo.

Museo de Prehistoria de Valencia

En esta parte del museo el viaje por el tiempo viene a través de distintos objetos fabricados en hueso, piedra y metal o cerámicas. No sólo útiles para la caza o para la vida cotidiana, también empiezan a fabricar los primeros objetos simbólicos, como amuletos. Una de las vitrinas que más impresiona es la que muestra los cráneos trepanados. No se sabe a ciencia cierta porqué realizaban esto, pero creen que tendría un uso ritual y no quirúrgico. De hecho algunos cráneos demuestran que se hizo a personas vivas. 

Historia del dinero


También en la primera planta se encuentra una exposición permanente acerca de la historia del dinero. Es una colección numismática, pero hay más, muchos objetos como libros de cuentas, objetos utilizados para la acuñación de las monedas, etc. Además se explica el proceso que se seguía en el intercambio de bienes antes de la aparición del dinero. 

Mundo ibérico


Ya en la segunda planta se encuentra la sala que muestra los hallazgos de la cultura ibérica. Estas salas son muy completas, ya que en la provincia de Valencia existen numerosos yacimientos de esta época. La Bastida de les Alcusses en Moixent o el Tossal de San Miguel en Llíria (que ya hemos citado antes), Kelin en Caudete de las Fuentes son yacimientos esenciales para comprender el mundo pre-romano en nuestras tierras. Los restos encontrados son muy numerosos y variados. Son la fuente de conocimiento más cercana, ya que a pesar de dejar textos, no han podido ser descifrados. Siguen buscando una "piedra Rosetta".

Museo de Prehistoria de Valencia

Uno de los puntos más interesantes es la recreación de una casa típica ibérica, que nos permite adentrarnos en su sociedad. También, en otra sala, se recrea una calle de una población ibérica. Aquí encontraremos una de las piezas estrellas de la arqueología valenciana: el Guerrero de Moixent. Fue extraído del yacimiento de la Bastida de les Alcusses y es una pequeña figura de bronce de unos 7 centímetros de altura, que representa un guerrero a caballo. 

Mundo romano y visigodo


La última sala del Museo de Prehistoria es la que se adentra en mundo romano y visigodo. No hace falta explicar mucho acerca de la romanización del Mediterráneo de la Península Ibérica. Hace poco hablamos del Centro Arqueológico de l'Almoina, donde se conoce la creación de la Valencia romana. Las distintas salas muestran piezas de diferentes aspectos de la vida de los romanos, como los tipos de vivienda y su decoración, las características generales de las ciudades, los rituales religiosos y funerarios, etc. 

La pieza más importante es el denominado "Apolo de Pinedo". Fue localizado en 1963 junto a la playa de Pinedo (al sur del Puerto de Valencia) por unos submarinistas. Realizada en torno al siglo I-II d.C. en bronce tiene un tamaño casi natural, pues mide 1,45 m. Representa a un dios Apolo joven, recostado y probablemente tuviera una lira en la mano derecha, pero se ha perdido. 

Museo de Prehistoria de Valencia

Info útil para visitar el Museo de Prehistoria de Valencia

Como ya hemos comentado antes, el Museo de Prehistoria de Valencia se encuentra en la calle Corona 36, junto a la calle Guillem de Castro (frente al nº 165, si queréis una referencia). Aparcar no es fácil, y hay zona azul y naranja (residentes). Si queréis ir en transporte público las líneas de EMT C1 y 28 os dejan casi en la puerta. 

Está abierto ininterrumpidamente de martes a domingo de 10:00 a 20:00. La entrada general cuesta 2 € y la reducida (para grupos y estudiantes) 1€. Pero hay entrada gratuita los sábados, domingos y festivos, y hoy, 18 de mayo Día Internacional de los Museos. También para familias numerosas, menores de 7 años, desempleados, jubilados, personas con necesidades especiales y profesores y grupos escolares, entre otros colectivos.


El Museo de Prehistoria no es el típico que se suela recomendar en las guías, pero os aseguramos que no os arrepentiréis al visitarlo. En este post hemos intentado demostrar que tiene muchas razones para ser visitado. Además se encuentra en un lugar estupendo para visitar el resto de la ciudad, junto al centro histórico y muy cerca del viejo cauce del Turia

domingo, 28 de marzo de 2021

L'ALMOINA, EL LUGAR DONDE CONOCER LA VALENCIA ROMANA

En el año 138 a. C. el paisaje era muy distinto al que vemos en la actualidad en el tramo final del río Turia. Una llanura fluvial hacía que desembocara plácidamente en el Mediterráneo, extendiéndose a sus anchas. Varios brazos partían del cauce principal, regando las tierras colindantes y formando algunas islas fluviales. En una de esas islas decidieron que se instalara Valencia.


Entonces tampoco era Valencia, si no la Colonia Valentia Edetanorum. Estas tierras iban a ser disfrutadas por soldados veteranos que ya se habían licenciado tras guerras lusitanas. Agua, tierra fértil, sol… Un buen lugar para el retiro. Aunque hay artículos que afirman que estas tierras no fueron entregadas a los soldados al mando de Décimo Junio Bruto Galaico, si no a los hombres que se sublevaron junto a Viriato y que fueron desterrados.

Sea como fuere, en aquel lugar se fundó una próspera ciudad que llegó a tener una cierta relevancia, como veremos, y que con el paso de los siglos devino en lo que conocemos actualmente. Y podemos descubrir como se fundó y como fue el principio de esta Colonia gracias al Centro Arqueológico de l’Almoina, un lugar muy interesante y que os recomendamos.


Para entender lo que podéis ver en este lugar hay que explicar un poco de urbanismo romano. No vamos a ser muy chapas, lo prometemos. La mayoría de ciudades o colonias, seguían el esquema del castrum, es decir, de los campamentos que formaban cuando querían conquistar un territorio. Se basaba en el modelo hipodámico o de retícula y se trazaban calles rectas paralelas y transversales formando parcelas cuadrangulares. Las calles que se trazaban de norte a sur eran los decumanos, y las que se trazaban de este a oeste los cardos.

Había un cardo y un decumano máximo, que eran las vías principales y en el punto donde se cruzaban se instalaba el centro (nunca mejor dicho) de la ciudad. Aquí se instalaba una plaza (el foro o forum) y alrededor los principales edificios administrativos y religiosos. Si recordáis el post sobre la Tarraco romana, en esta ciudad habían dos foros, uno para la provincia y otro para la ciudad.


Precisamente en este Centro Arqueológico de l’Almoina veremos este foro y los restos de varios edificios muy importantes de la época romana de Valencia. En primer lugar, y a pie de calle, veremos un audiovisual donde nos explican la fundación de esta colonia, el rito con el que celebraban la fundación y los primeros años de esta colonia. Hay que decir que Valentia Edetanorum fue destruida en año 75 a. C., en el marco de las guerras sertorianas, y repoblada unos 70 u 80 años después. A esto contribuyó que la vía Augusta, que recorría el Mediterráneo uniendo Roma con Gades (la actual Cádiz) coincidía con el decumano máximo.

También en esta primera parte de la visita veremos una serie de restos que se localizaron en las excavaciones arqueológicas realizadas aquí. No solo hay elementos como cerámicas romanas, también otros objetos de uso diario de los habitantes de los siglos posteriores, como la Balansiya musulmana o la ciudad medieval.


Nada más bajar las escaleras que llevan al nivel inferior, donde están los restos de las construcciones, veremos el lugar donde se practicó el ritual de fundación de la ciudad. De ahí pasamos a ver los restos de unas termas. Si habéis visitado cualquier otra ciudad romana sabréis que este edificio era capital para la vida de los romanos, no solo por la higiene (que también) y la salud, si no por ser un lugar de socialización. Se pueden ver las diversas estancias como el apodyterium (el vestuario), el caldarium, tepidarium y frigidarium (las salas de agua caliente, templada y fría, respectivamente) o las estancias auxiliares donde, por ejemplo, se calentaba el agua. Si vais al mediodía (el solar, no el del reloj) entenderéis el porqué de la lámina de agua sobre un cristal trasparente que hay en la plaza. Se consigue el efecto de reflejar el agua sobre en las termas dando la sensación de que vuelve a correr el agua por aquí.


Estas termas estaban junto al decumano máximo, que, como hemos dicho era el paso de la Vía Augusta por Valentia a partir del s. I de nuestra era. Una pasarela sobre esta vía nos llevará alrededor del foro. En uno de los laterales se han encontrado algunas de las columnas que sostenían el porche que rodeaba este espacio de la ciudad. Con una ilustración se recrea como sería idealmente este espacio. Además se exhiben otros restos, como un mosaico que sería parte del suelo.

Otros de los edificios importantes que se localizaban en el foro eran el horreum y el macellum, el almacén de grano y el mercado. Esa manía que tenemos los seres humanos de comer… Para entender mejor la disposición de los distintos edificios alrededor de este foro, hay una maqueta que muestra como debía ser este lugar. Es bastante interesante ya que nos permite imaginar y situarnos en estos edificios hace unos dos mil años.


En otro de los laterales del foro se ha localizado un templo dedicado a Asklepios (bueno, a Esculapio, que era el equivalente romano) o a las ninfas acuáticas. Este culto se entiende al estar en un lugar tan rodeado de agua, y ante la necesidad de contar con un volumen de agua dulce para las tareas cotidianas.


La visita continúa visitando los restos de otros edificios como la curia (el centro del poder) o la basílica, que era el lugar destinado a la administración de justicia, aunque también se empleaba para cerrar tratos económicos. Este tipo edificio fue adoptado por los primeros cristianos para su culto, tanto es así que en la actualidad siguen existiendo basílicas, como la de la Virgen de los Desamparados que está apenas a unos metros de L’Almoina, y que son templos de una sola nave y diáfanos.


En la parte final del recorrido a los restos romanos se les superponen los de las civilizaciones posteriores, como los edificios visigodos o los medievales. Tal vez por la tradición de este lugar, se construyeron aquí edificios de culto, del que se conservan restos parciales, además de tumbas. La actual plaza de L’Almoina se encuentra rodeada por la basílica de la Virgen de los Desamparados y por la Catedral de Valencia, que se construyó sobre la mezquita mayor musulmana.

El Centro Arqueológico de L’Almoina, que, por cierto significa “limosna” en castellano, ya que en la época medieval había aquí un centro que atendía a las personas más necesitadas, abre de martes a sábado de 10:00 a 19:00, y los domingos y festivos de hasta las 14:00. Actualmente es gratuito mientras se implanta el pago por datáfono, por lo que es una buena oportunidad. Además los jueves a las 13:00, los viernes a las 17:30 y los sábados y domingos a las 11:00 y 12:00 hay visitas guiadas gratuitas.


Os recomendamos visitar este Centro Arqueológico de l’Almoina con los niños. Es un lugar muy didáctico y les sorprende mucho que hace tanto tiempo ya hubieran ciudades tan bien organizadas como esta. Además si, como alguno de los nuestros, en Ciencias Sociales están viendo a los romanos (o los han visto) pues miel sobre hojuelas.

Si nos hemos quedado con ganas de más Valencia romana os recomendamos varios lugares. El primero es el portus, el puerto fluvial romano. Está junto a las Torres de Serranos. No hay muchos restos, pero un ancla señala el lugar. Un poco más lejos, en la calle del Mar 34, junto plaza de San Vicente Ferrer hay un restaurante (una hamburguesería) que en su sótano conserva una de las curvas del circo, lo que indica que Valentia llegó a tener cierta importancia. Por último, varios museos de la ciudad conservan restos romanos, como los sarcófagos, estelas y mosaicos que se exhiben en el Museo de Bellas Artes, o el Apolo de Pinedo, una escultura de bronce que es una de las piezas estrellas del Museo de Prehistoria de Valencia.


Como veis la historia romana de Valencia es apasionante y, lo mejor, es que se presenta de una forma amena. Esta es una excusa, tan buena como otra cualquiera, de visitar y descubrir la ciudad. Así que ya sabéis, podéis viajar al pasado de una forma sencilla y barata. Vale!

viernes, 8 de enero de 2021

DESCUBRIENDO EL YACIMIENTO DEL TOSSAL DE LA CALA DE BENIDORM

Mucha gente cree que Benidorm es un municipio que se creó ex novo a mitad del s. XX, que carece de historia. Es cierto que su boom turístico ha hecho que la inmensa mayoría de su casco urbano se haya construido a partir de 1955, pero no es menos cierto que la historia de Benidorm se adentra en lo más profundo del tiempo. Como muestra el yacimiento arqueológico del Tossal de la Cala.

El Tossal de la Cala se encuentra al sur del municipio, junto a un extremo de la playa de Poniente. Tossal en castellano sería una colina, una loma, aunque por su situación junto al mar también podría definirse como un peñón. No es demasiado alto, unos 100 metros de altura, pero sí suficiente para tener un importante valor estratégico. Respecto a la altura tened en cuenta que en Benidorm hay 21 construcciones (formadas por 26 torres en total) que superan los 100 metros de altura, incluido el cercano hotel Bali con 186 metros de altura.

La existencia de este yacimiento no es nueva, ni mucho menos. En los años 40 del s. XX ya hubo una primera excavación por parte de José Belda, más conocido como el Padre Belda, ya que además de arqueólogo era sacerdote. Posteriormente, en los años 60, fueron Miguel Tarradell y Alejandro Ramos los encargados de dirigir una nueva excavación.

Ya en este momento empiezan a surgir diferencias de criterio en la datación del yacimiento. El padre Belda lo situó alrededor del s. IV a.C., mientras que Tarradell y Ramos lo situaron entre el s. II y I a.C. Por ejemplo, Belda encontró un pebetero con una cabeza de mujer, conservado en el MARQ (Museo Arqueológico Provincial de Alicante), que identificó con la diosa Tanit y que utilizó para la datación. Esta diosa era venerada por varios pueblos mediterráneos, entre ellos los cartaginenses que la situaban en un lugar preferente en su culto. Pero hoy día se identifica a esta mujer con la diosa griega de la agricultura, Démeter.

También se había localizado cerámicas (como las que se conservan en el Museo de Prehistoria de València) y otros materiales metálicos, por lo que la cronología no acababa de concordar. En los años 80 se realizó una cata arqueológica de urgencia, ya que se iba a construir una urbanización. Por desgracia esta urbanización nos ha privado de conocer más acerca de este yacimiento, y solo se pudo excavar una parte, aunque la cata concluyó que bajo la urbanización no se hallaban materiales. Se dice, se comenta, se rumorea, que donde se encuentra la piscina de la urbanización se habría situado un santuario.

Sea como fuere, en el año 2003 un equipo de la Universidad de Alicante, encabezados por la arqueóloga Feliciana Sala, retomó las excavaciones en el Tossal de la Cala. Y de nuevo viene la polémica, ya que sitúan este yacimiento en el contexto de las guerras sertorianas en el año 76 a.C. Habitualmente se había identificado este yacimiento con los íberos o incluso con una colonia griega. Al menos los estudiosos estaban convencidos de que ambos pueblos habrían mantenido contactos comerciales.  

Esta nueva datación hace saltar por los aires los estudios anteriores y reubican al Tossal de la Cala en un nuevo contexto. Porque no solo se le otorga una nueva cronología, sino que además se le confiere una nueva función, la de castellum o fortín militar. Este castellum tendría una conexión directa con un embarcadero situado en la cala de Finestrat, que estaría situado unos 200 metros tierra adentro respecto a la costa actual.

Tras varios años de excavaciones el yacimiento del Tossal de la Cala se ha puesto en valor y es visitable. El horario de visitas es de 8:00 a 20:30 de lunes a viernes, y los sábados, domingos y festivos de 9:00 a 18:00. La visita es libre y gratuita. Si queremos realizar una visita guiada se puede realizar de lunes a viernes de 16:00 a 18:00 o los sábados de 10:00 a 13:00 previa reserva al correo electrónico patrimonihistoric@benidorm.org. Es cierto que entre finales de los 80 y principios de los 90 se habían instalado unos paneles junto al yacimiento pero con una información muy básica. Además el tiempo y el clima los había arruinado.

Respecto al acceso al yacimiento, se puede llegar en vehículo privado aunque en el tramo final hay que atravesar la urbanización Mont Benidorm, y últimamente los vecinos no están muy contentos. Solo se puede aparcar junto a la Ermita de la Virgen del Mar, apenas a unos metros de la entrada del yacimiento. No hay mucho aparcamiento, apenas para 3 o 4 coches. Cuidado porque el resto es espacio privado de la urbanización. También se puede llegar dando un paseo desde la Cala de Finestrat o desde la Playa de Poniente de Benidorm. No es excesivamente empinado aunque las aceras son muy estrechas.

El yacimiento es muy sencillo de interpretar gracias a los paneles informativos. Han situado unas figuras para facilitar la identificación de cada una de las partes del yacimiento. Además en la web de Visit Benidorm se puede descargar de manera gratuita una audioguía en castellano, valenciano e inglés.

El yacimiento engloba parte de la muralla que rodeaba el castellum, la calle que distribuía las construcciones del interior del recinto y las casas en las que se alojaban los soldados de la guarnición. A nuestros hijos les sorprendió que las casas fueran tan pequeñas. Claro, visto a través de los ojos de hoy en día son minipisitos, pero es que en aquella época las viviendas se reducían a una sola estancia, y más en un ámbito castrense.

En una de las casas se encontró una parrilla, que se pondría sobre el fuego para poder nivelar los cacharros para cocinar. Otras estancias servirían como almacenes de diversos alimentos como vino y salazones que se conservaban en ánforas. También pudo haber un taller de fundición de plomo.

Además del evidente interés que puede despertar este yacimiento, la visita también es muy especial por las vistas desde la cima del Tossal. Hasta la apertura del yacimiento su interés turístico era el de servir de mirador. La vista tanto de la bahía de Benidorm, como de la Cala de Finestrat, como del interior de la comarca, con Sierra Cortina y el Puig Campana al frente, es espectacular. Solo por esto ya merece la pena acercarse.

Así que ya sabéis. Benidorm tiene su historia. Empezó aquí y unos siglos más tarde se trasladaría al actual centro histórico de la ciudad, donde se levantó un castillo. Pero eso ya lo contaremos más adelante en otro post.