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martes, 29 de noviembre de 2022

DESCUBRIMOS EL DESCONOCIDO YACIMIENTO DE VALENCIA LA VELLA

De vez en cuando tienes la oportunidad de ver algo único. Algo que nadie más ha visto. O algo que nadie ha visto en mucho tiempo. Eso nos ocurrió este verano cuando pudimos conocer, en una jornada de puertas abiertas, el yacimiento arqueológico de Valencia la Vella, en Riba-roja de Turia.

 

Descubrimos el desconocido yacimiento de Valencia la Vella

Valencia la Vella (la vieja, en valenciano) es un yacimiento que poco a poco está descubriendo una parte de la historia, de nuestra historia, bastante desconocida. Se trata del período visigodo. Un momento en la historia que se sitúa entre el fin del Imperio Romano y el inicio de la conquista islámica de la Península Ibérica.

Estamos hablando de un período de unos tres siglos, que no es para nada despreciable. En este momento la colonia de Valentia, tras el hundimiento de las instituciones romanas, es abandonada y los habitantes se trasladan a unos cuantos kilómetros, siguiendo el curso ascendente del río Turia. Edifican una nueva ciudad, que es la que conocemos como Valencia la Vella. Esta ciudad no pervive mucho tiempo, se cree que más o menos un siglo y medio, cuando los nuevos habitantes se vuelven a Valencia.

CONOCIENDO VALENCIA LA VELLA
 



El hallazgo fue bastante casual. Los arqueólogos sabían que se encontraba más o menos por la zona. Hay otros asentamientos de la misma cronología cerca y hay escritos del s. XIV con el topónimo Valencia la Vella, pero unos trabajos agrícolas hicieron saltar la liebre. Y empezó la investigación de este lugar. 

Como ya hemos dicho al inicio de este post, pudimos conocer el yacimiento de Valencia la Vella gracias a una jornada de puertas abiertas. Fue una tarde muy interesante, ya que las explicaciones vinieron de la mano de los arqueólogos responsables y de los estudiantes que estaban excavando el yacimiento. Esto no suele ocurrir.

 

Descubrimos el desconocido yacimiento de Valencia la Vella

A pesar de que la cronología de la ciudad es corta, la ciudad se extendió unas 5 hectáreas. Esto refleja que tenía intención de perdurar, pero no fue así. Estaba situada en un lugar de paso, cerca de la costa y junto al río Turia. Su ubicación un poco elevada le daba, además, cierta seguridad defensiva.

LA DEFENSA DE LA CIUDAD

 


Valencia la Vella se estructuró en tres niveles, correspondientes a tres grandes explanadas naturales. De esta manera la ciudad se adapta al terreno, y lo aprovecha para situar en el punto más elevado los edificios religiosos y monumentales. Porque no solo existió acrópolis en Atenas.  

Una de las construcciones que se puede ver y apreciar con bastante facilidad es la muralla que protegía la ciudad. Es precisamente la muralla la que dio una de las primeras pistas de la situación del yacimiento de Valencia la Vella. No solo se aprecia el muro, también alguna de las puertas que permitían el acceso (y la salida, claro está) y los torreones, de base cuadrada, que servían para vigilar y proteger.

 


Se cree que esta puerta que acabamos de comentar era una de las principales, ya que daba acceso casi inmediato a una gran plaza. Esta plaza se situaba en la terraza inferior. En este espacio se han localizado un par de edificios que estarían relacionados con la administación de la ciudad. También es posible que uno pudiera ser la residencia de unos de los principales mandatarios de la ciudad. O cumplir ambas funciones. También aquí se puede ver una curiosidad, el uso de materiales reutilizados para la construcción. Una práctica bastante extendida en la historia de la humanidad. Porque oye, una piedra que ya está tallada te quita bastante trabajo. En este caso se trata de una estela funeraria, probablemente romana.

OTROS BARRIOS DE VALENCIA LA VELLA

 

Descubrimos el desconocido yacimiento de Valencia la Vella


En otro punto del yacimiento se está excavando lo que se supone que, a la vista de los restos localizados, que era una de las zonas de producción de alimentos y bienes de esta ciudad. Se han localizado restos de hornos de vidrio y silos para almacenar alimentos. Esta zona es una de las primeras que se excavaron, y una parte ya ha sido puesta en valor (musealizada) para poder enseñar a los visitantes como será una vez se adelante el proyecto para mostrarlo al público. 

Como ya hemos comentado, habría un templo, situado en un lugar elevado. No llegamos a subir porque ya estábamos un poco cansados y se estaba haciendo tarde, además de que el terreno no era excesivamente practicable. Esta zona contiene restos de actividad humana en otro contexto bastante distinto, las trincheras excavadas en la denominada Línea Inmediata en la Guerra Civil Española.

LA ARQUEOLOGÍA Y LAS EXCAVACIONES

 



Las excavaciones en este yacimiento van muy poco a poco. Esto es así por dos motivos. El primero, que el presupuesto es el que es, y da para lo que da. La arqueología no es la disciplina que más pasiones levanta, y esto hace que no llueva dinero para financiar nuevas campañas. Eppur si muove.

Por otra parte, es imprescindible que las excavaciones no se hagan a tontas y a locas. Puede parecer que algún pequeño resto es insignificante, pero puede ser un dato relevante para interpretar algún aspecto todavía desconocido. La arqueología es una disciplina científica que se debe de realizar por profesionales y no por aficionados con detectores de metales que, aunque tengan muy buena voluntad, al final descontextualizan cualquier hallazgo.

 

Descubrimos el desconocido yacimiento de Valencia la Vella

Durante la visita nos mostraron algunos de los restos que han encontrado, tanto en esta última como en otras campañas de excavaciones. Entre los restos se encuentran huesos y conchas de animales, que permiten conocer la dieta que tenían aquellos humanos. La dieta no solo revela aspectos de la alimentación, también puede dar pistas de si existía contacto con otros asentamientos humanos y si practicaban el intercambio de bienes, por ejemplo.

Quizás las piezas más interesantes sean las monedas. En primer lugar porque precisan de una tecnología y unos conocimientos bastante avanzados sobre metalurgia. Hace poco hemos sabido que una de las monedas que han localizado este año llevaba consigo una sorpresa bastante grande. Esta moneda debería estar realizada en oro, pero en realidad era de otro metal al que se había dado un baño de oro. ¡Una falsificación!

 


De esta manera pudimos descubrir y aprender un poco más acerca de nuestra historia. Aunque faltará todavía unos años, esta visita hizo que tengamos muchas ganas de ver acabado, aunque sea parcialmente la musealización del yacimiento. Estamos convencidos que será muy interesante.

sábado, 8 de octubre de 2022

CONOCEMOS EL MUSEO DE HISTORIA DE VALENCIA

“La Historia sirve para conocer el pasado, comprender el presente y no repetir errores en el futuro”. Primera clase de historia de primero de BUP. Hace muchos años. Pero muchos. Después de presentarse y explicar brevemente el funcionamiento de la asignatura, el profesor nos hace copiar la frase con la que empieza el post. Debe ser la portada de nuestro cuaderno de ese año. Aún hoy la recuerdo. Ese espíritu recorre muchos lugares que hemos visitado, como el Museo de Historia de Valencia

Conocemos el Museo de Historia de Valencia

Este Museo es curioso por su ubicación. En primer lugar porque, aunque es un museo municipal no se ubica en Valencia, si no en Mislata, eso sí, apenas a unos metros del límite con el término de la capital valenciana. Reutiliza un antiguo depósito de agua, propiedad de la localidad de Valencia, que se quedó sin uso tras la introducción de la red de agua potable que se utiliza en la actualidad. Es hermano del que se sitúa en la vecina localidad de Quart de Poblet, que se puede visitar en la Ruta del Agua. 

SOBRE EL MUSEO DE HISTORIA DE VALENCIA



El edificio, en el que trabajó el ingeniero Ildefonso Cerdá (sí, el del Plan Cerdá que diseñó el Ensanche de Barcelona), se excavó en una superficie rectangular de 2600 m². El techo se cubrió gracias a unas magníficas arcadas y bóvedas construidas con ladrillos, sostenidas gracias a 250 pilastras, igualmente de ladrillo. Tenía capacidad para almacenar 9000 m³ de agua, o lo que es lo mismo: nueve millones de litros de agua, la cantidad (aproximada) que consume actualmente la ciudad de Valencia durante 3 días.

Como ya os contamos en el post dedicado en el Centro Arqueológico de L’Almoina, en pleno centro de Valencia, la ciudad fue fundada por los romanos en el 138 a. C. La Colonia Valentia Edetanorum pasó a ser Balansiya en el s. VIII. Seis siglos más tarde volvió a ser Valencia, y así hasta hoy. Una historia que ha dejado su marca a lo largo de los siglos. El Museo de Historia de Valencia hace un repaso exhaustivo a toda esa historia, a esos más de 2300 años, desde la fundación hasta prácticamente nuestros días.

Conocemos el Museo de Historia de Valencia

La distribución del museo es un poco particular. Esto se debe a que el edificio se diseñó para su primer uso, jamás para el museístico. Se distribuye rodeando unos módulos donde se proyectan vídeos que contextualizan cada una de las épocas históricas. Cada módulo tiene varios vídeos, ayudando a entender tanto los acontecimientos esenciales de aquel momento como los pequeños actos de la vida cotidiana.

LA DISTRIBUCIÓN DEL MUSEO



La mayoría de estos módulos están formados por una botonera táctil que da inicio a los vídeos, la pantalla y un asiento. Pero en el módulo dedicado al siglo XX se recrea una sala de cine. A los mayores nos gustó mucho porque está muy chulo. Hemos vistos salas, pero no ese tipos de salas, aunque las conozcamos gracias a fotos o películas. Los vídeos en blanco y negro, incluido el NO-DO, hacen que puedas introducirte perfectamente en aquel momento, que no está tan lejos. 


Conocemos el Museo de Historia de Valencia

Alrededor se distribuyen las vitrinas donde se exhiben las distintas piezas de cada época histórica. Elementos domésticos, armas, libros, trajes de fiestas, juguetes… La variedad es los objetos exhibidos es bastante grande. Esta distribución es un poco extraña, y hasta que no le coges el tranquillo y te acostumbras, andas un poco perdido.    


Más o menos en la parte central del Museo de Historia de Valencia se encuentran unos módulos que se denominan máquina del tiempo. Mediante un gran mando central, se puede ir viajando a través de diferentes épocas. Mapas, vídeos, fotografías… Ni que decir tiene que es uno de los preferidos de los niños. De todos, por lo que a veces hay algo de cola. 

INFO ÚTIL


Conocemos el Museo de Historia de Valencia

El Museo de Historia de Valencia abre de martes a domingos. A las 10:00. Los domingos y festivos cierra a las 14:00. Aunque sean festivos, los días de Año Nuevo (1 de enero), Reyes (6 de enero), Primero de Mayo y Navidad (25 de diciembre), el Museo permanecerá cerrado. Por lo demás, el resto de días el horario se alarga hasta las 19:00. Respecto a las tarifas, la entrada general cuesta 2€, pero hay numerosos descuentos y gratuidades. En cuando a las entradas reducidas, cuestan 1€ y se aplican a familias numerosas (¡viva! ¡por fin! ¡yuhuu!), estudiantes, pensionistas, usuarios de Carnet Joven y grupos de más de 10 personas. Respecto a la gratuidad, se aplica todos los domingos y festivos de apertura, además del 18 de mayo (Día Internacional de los Museos) o bien, el resto de días a menores de 16 años, grupos escolares, o desempleados, entre otros colectivos vinculados con el arte, los museos y la cultura (ICOM, APME, AEM…). 



Además de la exposición permanente, el Museo realiza un montón de actividades. Parte del edificio se reserva a sala de exposiciones temporales y sala de actividades. También a una biblioteca y a una mediateca. Entre otras actividades realizan distintos tipos de visitas guiadas a la exposición. Una parte está pensada en el público familiar e infantil, incluso algunas plantean descubrir el museo a través del juego. Otras de las actividades que realizan son conciertos y recitales. Unos corresponden a la campaña de intercambios musicales y otras están interpretados por excelentes músicos. 

NO TE LO PIERDAS


Conocemos el Museo de Historia de Valencia

Aunque sea simplemente por las arcadas de ladrillo, el edificio que alberga el Museo de Historia de Valencia merece una visita. Estéticamente es muy bonito y sorprende nada más cruzar las puertas de entrada. Además, la colección está muy bien organizada, a pesar de que la distribución, al inicio, es un poco confusa. Es inimaginable la enorme cantidad de objetos que se han encontrado en Valencia. Y al mismo tiempo es un auténtico lujo.


Aunque para muchas personas la Historia puede ser un auténtico rollazo, esto se debe a que no se han aplicado los recursos adecuados para enseñarla. Un museo como el de Historia de Valencia es una magnífica manera de aprender y disfrutar. Una buena prueba es su Máquina del Tiempo. Como decía Pau Donés: “todo depende”. 

domingo, 28 de agosto de 2022

PORQUÉ DISFRUTAMOS TANTO DEL YACIMIENTO DE KELIN

La historia (y parte de la prehistoria) de la Humanidad es también la historia de las ciudades. Algunas llevan en pie y habitadas desde hace unos 7000 años. Este sería el caso de Byblos, en Líbano. Otras muchas se han perdido en las arenas del tiempo y de vez en cuando logramos encontrarlas. En esta categoría estaría Kelin, en el yacimiento arqueológico de los Villares, a las afueras de Caudete de las Fuentes (Valencia). 

El yacimiento arqueológico de Kelin

Hace unos 10000 años surge la agricultura en Oriente Próximo. Esta manera de producir alimentos es la revolución más importante que ha vivido la Humanidad. Ya no hay que trasladarse para encontrar comida, la comida está donde querían. Esto propicia otros muchos cambios. En primer lugar la creación de asentamientos estables: las aldeas y ciudades. Como no se precisa de toda la comunidad para encontrar alimento, algunos miembros se especializan en distintos oficios. Así hay quien empieza a especializarse en elaborar cerámica, o tejer telas, por ejemplo.

Pero, ¿qué es Kelin? Era una ciudad en el interior de la actual provincia de Valencia que podría asimilarse con la capital de su territorio. Un territorio que se asimilaría con la comarca de Utiel-Requena, o Tierra Bobal, que es su marca turística y de la que después hablaremos. 

KELIN, AYER Y HOY


El yacimiento arqueológico de Los Villares oculta parcialmente la ciudad íbera de Kelin y se encuentra a las afueras de Caudete de las Fuentes. Es accesible casi directamente desde la autovía A3, que comunica Valencia con Madrid. Nuestro consejo (y el de los responsables de Kelin) es que no hagáis caso al GPS ni a Google Maps (sobre todo a Google Maps) . Entrad a Caudete para llegar mejor a Kelin y así evitaréis una pista de tierra. 

Por las diversas catas que se han realizado, se estima que Kelin tenía una extensión de unas diez hectáreas. Se calcula que podrían vivir en su momento de máximo esplendor alrededor de 4000 personas. Como hemos comentado anteriormente, sería la capital de su territorio y administraría varias poblaciones a su alrededor. Se cree que se fundó allí por su posición estratégica. Está cerca del río Cabriel y en un cruce de caminos. Por un lado una vía que uniría la costa con el interior, y por otra parte, una vía que comunicaría Andalucía y Aragón por el interior. Estas rutas permitirían el comercio de múltiples materias: productos agrícolas (del interior) con pescado y objetos exóticos de origen fenicio (en la costa), y metales (Andalucía y Aragón). 

La investigación ha determinado que Kelin tuvo una vida de unos 700 años, más o menos hasta el 75 o 72 a. C. cuando las guerras Sertorianas (una guerra civil por el control de Roma) aceleraron su declive y se abandonó definitivamente. Entre el siglo III o II a. C., durante la II guerra púnica, sufrió un importante incendio que destruyó bastantes edificios. Fue tan importante que incluso acuñó moneda. Por eso conocemos que esta ciudad se llamaba Kelin. 

¿QUÉ HACÍAMOS EN KELIN?


El yacimiento arqueológico de Kelin

Acudimos a Kelin con un triple propósito. Sí, triple. Una tarde más que completa. En primer lugar visitamos el propio yacimiento. El plato fuerte venía al anochecer, cuando se realizó una observación astronómica junto a la Asociación Valenciana de Astronomía (AVA). Por último se hizo un taller de Light Painting. Pero vayamos por partes.

En el yacimiento de Los Villares se puede ver dos zonas donde se ha excavado y se ha puesto en valor las construcciones que se han encontrado. En la parte más alta del yacimiento, que tiene una pendiente hacia Caudete, se pueden ver varias viviendas, entre ellas las de unos comerciantes ricos. La arqueóloga responsable explicó que encontraron acopios de distintos materiales, lo que hace pensar que comerciaban con elementos cerámicos, entre otros. Además localizaron un molino, un taller metalúrgico y una bodega, elementos que no eran frecuentes en todas las casas. Lo que no se puede saber es si era comunal, pero no lo parece.

En la parte baja se encuentra el segundo espacio excavado y puesto en valor. Aquí fundamentalmente se pueden ver los restos de una casa agricola de unos 100m2. Esto demuestra una posición económica holgada, pero no eran tan ricos como en la casa de la que acabamos de hablar. Estaba en la esquina de dos calles, y colocaron una piedra para proteger la esquina exterior de conductores de carros poco mañosos. Se puede observar también una ampliación. Algunos muros se realizaron con ladrillos macizos de barro y enlucidos con cal. Probablemente tuvo una cubierta de vigas de madera, ya que localizaron restos. También se encontraron unos enterramientos infantiles. Se sabe poco acerca de las creencias de los íberos, pero sí que se conoce que enterraban a los primogénitos muertos en tinajas en la casa para que fueran sus protectores. 

SESIÓN DE NOCHE


El yacimiento arqueológico de Kelin

Mientras la noche iba cayendo, los asistentes aprovechamos para cenar. El atardecer fue muy bonita, con el sol poniéndose entre las montañas que rodean el yacimiento. De vez en cuando veíamos pasar el AVE, cuyas vías están también muy cerca del yacimiento de Los Villares. 

La observación astronómica se dividió en tres partes. En primer lugar explicaron en qué iba a consistir. Inmediatamente, y para que nos fuéramos acostumbrando a la oscuridad (cuanto más oscuro, mejor) hicieron un pequeño juego. Éste consistía en intentar adivinar la distancia (a escala) que separa la Tierra de la Luna. Después el mismo juego pero con los satélites o las estaciones espaciales que orbitan nuestro planeta. Esto nos permite estimar lo que suponen las distancias siderales. Y que somos menos que una mota de polvo para el universo. 

El yacimiento arqueológico de Kelin

La segunda parte de la observación fue una explicación de las constelaciones. Se ponían en contexto las características de cada una, como por ejemplo si eran estrellas son dobles (¡como en Tatooine!), si hay un cúmulo (algunos con millones de estrellas) o la distancia media a la Tierra. También contaban la historia mitológica alrededor de la constelación. Una gozada. Apuntaban con un láser verde, uno de esos que algunas personas con pocas luces utilizan para molestar a aviones en vuelo. 

La última parte correspondía con la observación a través de los telescopios que llevaron los y las miembros de la AVA. Así vimos más de cerca algunas de las estrellas dobles o cúmulos de los que nos habían hablado. Uno de los momentos más chulos fue cuando vimos Saturno, y por supuesto sus anillos. Empezó a verse al anochecer y antes de la medianoche estuvo a una altura suficiente para observarlo. 

DISFRUTANDO DEL CIELO NOCTURNO


Disfrutamos un montón porque, por fortuna, no había una sola nube. Además aprendimos varias cosas acerca de las observaciones. Ahí van algunos consejos. En primer lugar hay que alejarse de las ciudades, la contaminación lumínica nos impide ver objetos en el cielo nocturno. A simple vista vimos distintos satélites o la estela de un bólido entrando en la atmósfera. Utilizad luz roja (nosotros cubrimos unas linternas con celofán rojo) solo cuando sea imprescindible y siempre dirigida hacia el suelo. Si no habrá que volver a acostumbrarse a la oscuridad. No hace falta un equipo muy caro, unos prismáticos medianamente buenos pueden bastar para disfrutar del cielo. Claro, cuanto mejor sea el equipo más elementos podremos ver. Eso sí, generalmente serán en blanco y negro, los colores que se aprecian en las fotos astronómicas o bien son artificiales, o precisan de unos tiempos de exposición muy grandes. 

Al mismo tiempo que observábamos el cielo se realizó un taller sobre Light Painting. Esta es una técnica fotográfica en la que se abre el diafragma de la cámara durante un tiempo bastante elevado. Mientras, con distintos elementos luminosos, se puede realizar dibujos. De ahí el nombre. Es una técnica muy chula y muy curiosa. No es fácil, pero con un equipo adecuado, tampoco el muy complicado.

SE QUEDÓ BUENA NOCHE EN KELIN


El yacimiento arqueológico de Kelin

Pudimos disfrutar de todas estas actividades de manera gratuita gracias a Tierra Bobal, que es la marca turística de la Mancomunidad del Interior Tierra del Vino, una entidad que agrupa los municipios de la comarca de Utiel-Requena. Tienen una web llena de planes para toda la familia. El nombre proviene de la uva autóctona de la zona, la bobal, y que ha sido fuente de riqueza desde hace siglos. Ya habéis visto que en Kelin elaboraban vino. Además este vino tiene Denominación de Origen Protegida, y la verdad es que está muy rico. 

Sus cielos tienen la certificación Starlight, es decir, que una entidad ha certificado que sus cielos reúnen las condiciones necesarias para poder realizar observaciones astronómicas de calidad. Es decir, cielos con poca contaminación lumínica, nitidez y suficientes horas de ausencia de nubes al cabo del año para asegurar buenas observaciones astronómicas. Esta certificación la disfrutan en varios puntos de España, y es sinónimo de cielos de calidad.

En resumen, fue una tarde-noche que nos permitió viajar lejos, tanto en el tiempo como en el espacio. En el tiempo porque nos trasladamos a una ciudad que hace siglos que dejó de existir, y que se ha rescatado. Además fue un viaje en el espacio, en el sentido más amplio de la palabra. Nos acercamos a estrellas que están a 30.000 años/luz de nosotros. Es decir, esa luz se emitió cuando el ser humano no conocía todavía ni la agricultura ni la ganadería. 


Una noche como esta ayuda relativizar muchas cosas. Somos muy insignificantes para el universo y para la historia. Lo mejor es asumirlo. También permite que nos demos cuenta de que hay que aprovechar la vida y disfrutar cuanto se pueda. Y mirar al cielo es una pequeña gozada. 

miércoles, 18 de mayo de 2022

TODO SOBRE LA EXPOSICIÓN "GLADIADORES, HÉROES DEL COLISEO" EN EL MARQ DE ALICANTE

Uno de los temas clásicos de este blog son los post dedicados a las exposiciones temporales que organiza el MARQ, el Museo Arqueológico Provincial de Alicante. Repasando hemos localizado cinco artículos en los casi cinco años de vida de esta bitácora. Este es ya el sexto porque, como no podía ser de otra manera, hemos visitado la nueva exposición “Gladiadores, héroes del Coliseo”.

“Gladiadores, héroes del Coliseo” en el MARQ de Alicante

Al menos por nuestra parte, esta exposición era muy esperada. La información que íbamos conociendo iba generando hype, que dicen los millenial (aquí somos Z, no llegamos a boomers). No defrauda, la sensación al salir es muy positiva. Quizás, como comentó otra persona que estaba visitando la expo al mismo tiempo, tenga menos piezas originales que otras, pero su capacidad inmersiva lo suple.

Por partes. Como siempre, ocupa las tres salas del MARQ destinadas a exposiciones temporales y en el hall de entrada se proyecta un vídeo introductorio. Esta vez, en lugar de exponer alguna pieza local relacionada con la temática de la exposición (en el museo hay una sala entera dedicada a la cultura romana) nos recibe una reproducción de un mosaico que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Si hay que ponerle un pero a la exposición es que se utiliza el mosaico como elemento recurrente en los grafismos pero no se expone ninguno (o al menos no lo vimos). ¡Con lo que molan!

SALA 1



Como siempre el pasillo que comunica las tres salas ofrece unos paneles con información que sitúa al visitante ante lo que va a ver. En este caso son tres grandes paneles con información introductoria y datos acerca de los anfiteatros en España y en la provincia de Alicante.

Una vez entramos en la primera sala vamos a ver una contextualización de los gladiadores, su origen y una completa explicación sobre la arquitectura del anfiteatro, el edificio donde se llevaban a cabo las munera, es decir, las luchas de gladiadores. Aunque también se llegaron a celebrar naumaquias, luchas navales simuladas. Para eso debían de inundar la arena. 

“Gladiadores, héroes del Coliseo” en el MARQ de Alicante

En esta primera sala vamos a ver algunas piezas bastante sorprendentes, como unas pinturas que realizaron en unas tumbas hace aproximadamente 2300 años. Representan las luchas rituales que fueron el origen de los gladiadores. También unas terracotas con un realismo y un detalle increíble.

Siguiendo la visita, la sala se centra, como hemos adelantado, en el edificio que albergaba las luchas entre gladiadores: el anfiteatro. Evidentemente destacan el más famoso y grande del Imperio, el Coliseo o Anfiteatro Flavio. Por cierto, anfiteatro significa “teatro doble” y se ha extendido el mal uso de la palabra, que se utiliza como sinónimo de teatro o auditorio. La RAE lo bendice en su Diccionario, pero etimológicamente es incorrecto.


Al fondo de la sala se puede ver una reproducción de la vestimenta (por decir algo) y los útiles que utilizaban los distintos tipos de gladiadores. Había cuatro tipos diferentes y cada uno se distinguía por las armas y defensas que utilizaba.

SALA 2


“Gladiadores, héroes del Coliseo” en el MARQ de Alicante

La segunda sala se centra en el impacto que tuvieron los gladiadores en la sociedad de su época. Se han localizado en numerosas excavaciones arqueológicas estatuillas que representaban gladiadores. Generalmente estaban fabricadas con arcilla cocida pero también podían ser de bronce. De hecho se exhibe una magnífica campanilla de bronce.

En el centro de la sala se encuentran las que posiblemente sean las piezas estrella de la exposición. En dos vitrinas a ambos lados de la sala se exhiben armas y objetos defensivos que utilizaron gladiadores. Espadas (los famosos gladus), cascos o espinilleras, entre otros objetos. Sorprende la decoración de la mayoría de las piezas, admirablemente meticulosa. Y bellas, muy bellas. No esperábamos algo así en este tipo de objetos.


Muchos de los objetos proceden del Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. Una de las principales fuentes son las sucesivas excavaciones que se han realizado en Pompeya. Precisamente en esta tristemente famosa ciudad se situaba el anfiteatro más antiguo que ha llegado a nuestros días. Construido en el 70 a. C. es una excelente fuente de información acerca de los gladiadores. Y de sus seguidores. Se narra en esta sala los disturbios que se produjeron tras la lucha entre dos gladiadores, uno apoyado por pompeyanos y otro por los nocerinos, ciudad rival. Había más cosas, y esta fue la excusa para que se liara. La escena se muestra en un fresco que se recuperó en Pompeya y se exhibe aquí. 

“Gladiadores, héroes del Coliseo” en el MARQ de Alicante

Para finalizar, al final de la sala se representa la armería de un ludus. Los ludus eran las escuelas de gladiadores, algunas llegaron a formar a miles de gladiadores, que no eran exclusivamente esclavos. Se reproducen cascos, espadas, escudos, etc. Algunos se pueden levantar para comprobar que pesaban una barbaridad, lo que les da todavía más mérito a los combatientes.

SALA 3



La última sala repasa como sería un día de juegos en un anfiteatro. A su alrededor había una serie de costumbres y rituales que no implicaban únicamente los combates. Además tendréis la oportunidad de sentiros un poco como los gladiadores en la arena. Se recrea un instante con varias figuras y alrededor hay pantallas que simulan público vociferando. Una experiencia curiosa.

Porque las luchas de gladiadores no era un espectáculo para entretener al pueblo sin más. Los financiaban personalidades con muchísimo poder y dinero, aunque nunca debían de superar los que celebraba el emperador en el Coliseo. 

“Gladiadores, héroes del Coliseo” en el MARQ de Alicante

Algunos gladiadores llegaron a amasar una importante fortuna y eran tan famosos como puede ser hoy en día cualquier deportista que destaque en su modalidad. Como curiosidad, se exhiben unas lucernas (lámparas de aceite hechas de barro cocido) con la efigie de algunos gladiadores, ¡un primer merchandising! Y, como todos, llegaba un día que morían. Podía ser en combate o una vez se retiraban. No se enterraban en un lugar especial por su estatus, pero los conocemos a través de sus estelas funerarias.

Por último, y no por ello menos importante, al fondo de la sala 3 hay un pequeño espacio que repasa la aparición de los gladiadores en la ficción, tanto en la literatura, como en el cine, el cómic y los videojuegos. Estos medios han hecho que se expandan y se perpetúen algunos mitos relacionados con los gladiadores. ¿El pulgar hacia abajo para ajusticiar un gladiador? ¡Aquí conoceréis la verdad!

TAMBIÉN A DESTACAR


Muchas veces nos hemos referido en los artículos dedicados a las exposiciones temporales en el MARQ su apuesta por la inclusión de las personas con discapacidad. Esta vez han ido un paso más allá. Bueno, en realidad han sido dos. De nuevo hay piezas tiflológicas, es decir aquellas réplicas para que las personas invidentes las “vean” con el tacto, junto a cartelas en braille. Se ha añadido códigos QR con acceso a vídeos con descripción en lengua de signos y subtítulos. Por otra parte los paneles explicativos tienen textos adaptados para personas con Trastorno del Espectro Autista. Por nuestra parte es la primera vez que la vemos en un museo y nos parece una iniciativa fundamental. Lo aplaudimos a rabiar.

Hasta octubre tenéis la oportunidad de visitar esta exposición, que para nosotros es una de las mejores de las que se ha realizado en los últimos años. Aunque parezca que os hemos contado muchas cosas, hemos guardado muchas más. Se ofrece una gran cantidad de información que generalmente no se conoce, sobre todo por ese falsaeamiento en la literatura y el cine. Un aspecto poco conocido es la participación de la mujer en los combates. Sí, hubo gladiadoras.



No lo dudéis un solo instante, todo el mundo sale encantando tras ver esta exposición. Y con ganas de saber más. Incluso de volver a ver las desventuras de Máximo Marco Meridio, ya sabéis, el que quería alcanzar su venganza en esta vida o en la próxima. Aunque sepamos que algunas cosas son de mentirijillas. O precisamente por eso.  

lunes, 18 de octubre de 2021

VISITAMOS "ETRUSCOS, EL AMANECER DE ROMA" LA NUEVA EXPOSICIÓN TEMPORAL EN EL MARQ ALICANTE

Los que, como nosotros (los papis) empezáis a tener ya cierta edad probablemente recordareis este glorioso diálogo de "El milagro de P. Tinto", la ópera prima de Javier Fesser:

"Habrás oído decir muchas veces que los romanos inventaron el pan, que los romanos trajeron el agua, que si los romanos esto, que si los romanos lo otro, que vivan los romanos... pues bien, para que te hagas una idea, los romanos... ¡¡¡una mierda al lado de los etruscos!!!"

Etruscos, el amanecer de Roma

Esta licencia la usamos para introducir este artículo dedicado a la nueva exposición temporal que puede verse en el Museo Arqueológico de Alicante, el MARQ, y que tiene de protagonista a la civilización etrusca. Un pueblo al que envuelve un aura de misterio. Por cierto, Luis Ciges, quien pronuncia ese imponente discurso, era un devoto de los etruscos y parece ser que tenía una biblioteca acerca de esta sociedad bastante bien surtida.

¿Quienes eran los etruscos?



Los etruscos ocuparon una importante extensión de la Península Itálica. Hasta el año 750 a. C. (aproximadamente) ocupaban una franja junto al mar Tirreno, entre los ríos Arno (al norte) y Tíber (al sur). A partir de esa fecha comienzan una expansión que los lleva hacia el sur, ocupando las tierras que ahora son el Lazio y la Campania; y hacia el norte, remontando el valle del Po desde su desembocadura en el Adriático. Las invasiones de tribus del norte, y los conflictos con los cartagineses y los griegos empezaron a hacer decaer esta sociedad que al poco fue conquista y absorbida por los romanos.

Precisamente la romanización de los territorios ocupados por los etruscos fue la clave de que su recuerdo se haya ido diluyendo a lo largo de los siglos, aplastado por esa superpotencia que fue Roma. A pesar de eso son muchos los rasgos culturales que los etruscos aportaron a los romanos, y que han llegado hasta nuestros días. El hecho de que haya investigadores que se preocuparan en devolver a los etruscos a su lugar en la historia ha permitido que conozcamos muchas cosas interesantes de este pueblo.

La estructura de la exposición


Etruscos, el amanecer de Roma

Como en otras ocasiones, la exposición se ubica en las tres salas que el MARQ reserva para las exposiciones temporales. Cada una de las salas, como vamos a ver, aborda un tema distinto acerca de este pueblo, que en muchos aspectos es bastante desconocido para el gran público.

La exposición comienza justo antes de entrar a las salas expositivas. Junto al atrio que distribuye las salas de exposición se proyecta un vídeo introductorio. Este vídeo comienza a explicarnos algunas de las cosas que vamos a ver y hace que podamos comprender mucho mejor la exposición.


En el pasillo que conecta las tres salas en las que se ubica la exposición hay un primer mural en el que se contextualiza geográficamente a los etruscos y su expansión, tal como ya hemos contado en un párrafo anterior.

La escenografía en las tres salas es muy sobria, alejada de los montajes que hemos visto a lo largo de años anteriores, en exposiciones dedicadas a los vikingos, los mayas, Irán o al arte rupestre. Sobria no quiere decir sosa, porque las piezas cobran un mayor protagonismo con los fondos negros, en ocasiones adornados con reproducciones de los textos grabados. La escenografía también se apoya en la iluminación.

La primera sala de exposición


Etruscos, el amanecer de Roma

La primera sala realiza una introducción acerca de la sociedad etrusca. Contextualizan su origen (o lo que sabemos acerca de esto) y muestran algunas de las piezas más antiguas que se conocen. Es reseñable que hasta nosotros ha llegado el nombre que les dieron los romanos, y no el nombre por el que ellos mismos se conocían: rasenas (o rassenas o rasna). Para los griegos eran los tirrenos, nombre que se le da al mar que baña las costas del oeste italiano. 

Las piezas que vemos en esta sala recorren varios siglos, y muestran aspectos de la vida cotidiana, como vasijas decoradas, coladores o joyas. También elementos utilizados por los militares, como armas, protecciones o un carro en miniatura que creemos que podía ser un exvoto. Una de las piezas más importantes es una crátera de barniz negro del s. IV a. C., que se muestra al fondo de la sala. Pero si nos permitís, justo en la entrada, hay un sarcófago absolutamente maravilloso. Decorado con una de las escenas más famosas de la Odisea, cuando Ulises pide ser atado al mástil de su barco para evitar sucumbir a los cantos de las sirenas. Es imposible, a ojos inexpertos, distinguirlo de un sarcófago romano o griego.

La segunda sala



La segunda sala se adentra en los aspectos religiosos de los etruscos. Éstos practicaban una religión politeísta. Siempre hemos estudiado que la mitología romana se basa en la griega. Pues bien, el panteón etrusco también se basa en el griego, y es evidente que la traslación en Roma vino por ambas vías. Perviven también algunos dioses de origen itálico, como es el caso de Culsans, Selvans y Voltumna, que pasaron a la mitología romana como Ianus, Silvanus y Vertumno, respectivamente.

Etruscos, el amanecer de Roma

La representación de los dioses etruscos ocupa gran parte de la sala. También hay figuras votivas que representan templos, que eran lugares tanto de culto como de reunión. Las figuras que representan a las deidades etruscas tienen una fuerte influencia helénica, adoptando algunos la famosa curva praxiteliana. 


La figura “estrella" de la sala es una figura de bronce que se conoce como “la sombra de la tarde". Este nombre tan poético proviene de su aspecto extremadamente alargado, que recuerda a las sombras que se proyectan al atardecer. Es mi sorprendente por su aspecto tremendamente moderno. De hecho sirvió de inspiración para artistas de las vanguardias de principios del siglo XX. Uno fue el italiano Giacometti. Éste las vio en los años 20 del pasado siglo. Al igual que a otros artistas como Picasso, influyeron decisivamente en su obra.

La tercera y última sala 


Etruscos, el amanecer de Roma

La tercera y última sala se dedica a dos temas. En primer lugar a los ritos tras la muerte en el mundo etrusco. Como en otras culturas contemporáneas los etruscos creían en una vida después de la muerte. Esto hace que sus inhumaciones adquieran un carácter ritual. En la sala veremos diversos tipos de elementos empleados en enterramientos cómo sarcófagos y urnas cinerarias.

Por otra parte, la tercera sala también se dedica al estrecho contacto que tuvieron entre etruscos y romanos. Estos contactos fueron definitivos. Tanto que los etruscos fueron romanizados, poniendo punto y final a su civilización.

Nos queda por ver unas cuantas piezas. El MARQ siempre intenta vincular de alguna manera las exposiciones temporales con la provincia de Alicante. En esta ocasión se muestran varias piezas de carácter etrusco localizadas en yacimientos alicantinos y que forman parte de la colección del MARQ. Éstas se encuentran en una vitrina en la zona donde se proyecta el vídeo, junto a la entrada/salida del área expositiva.

Etruscos, el amanecer de Roma

Como siempre el MARQ ha realizado una gran exposición que deja un muy buen sabor de boca. 100% recomendada. Aprenderemos bastantes cosas, como que un etrusco es más que el balón con el que se disputó el Mundial de fútbol Italia'90 (veis como ya tenemos una edad...). 

martes, 18 de mayo de 2021

CONOCIENDO NUESTRO PASADO EN EL MUSEO DE PREHISTORIA DE VALENCIA

Si sois asiduos a este blog ya debéis de saber que Valencia es una ciudad que nos gusta especialmente. Además de porque estamos ligados sentimentalmente a la ciudad, nos gusta mucho por dos motivos fundamentales (y que son compartidos por muchísima gente). El primero es el tamaño, es una gran ciudad pero de un tamaño contenido donde puedes llegar más o menos rápido a cualquier parte. El segundo es que, gracias a ser una gran ciudad, tiene unos servicios e infraestructuras muy completos. Uno de los ejemplos son los museos. Tan recomendables como el Museo de Prehistoria.

Museo de Prehistoria de Valencia

Sí, somos muy poco originales y publicamos un artículo el 18 de mayo dedicado a un museo. Es que no concebimos otra manera de disfrutar del Día Internacional de los Museos que visitando un museo o, como es el caso, recomendándolo. 

No era la primera vez que visitábamos este museo, y la verdad es que han renovado varias salas y se nota. Este nuevo aire le ha venido muy bien. Estéticamente es un museo mucho más completo. Pero vamos poco a poco, que hay bastante de que hablar. 

Dónde se localiza el Museo de Prehistoria de Valencia

El Museo de Prehistoria de Valencia se encuentra en el Centro Cultural La Beneficencia. Compartiendo sede con el Museo Valenciano de Etnología. Aunque tiene la entrada en la calle Corona 36, es más fácil localizarlo desde la calle Guillem de Castro, donde también se encuentran las torres de Quart y el IVAM. Como podréis imaginar por el nombre, en este edificio se atendía a las personas más desfavorecidas. Se les proporcionaba socorro y formación para poder, como se diría ahora, proveerles de habilidades para su futuro laboral. Esto fue a partir de mediados del s. XIX, cuando se desamortizó el antiguo convento construido en el s. XV y que fue hogar de varias órdenes.

El edificio ha sido ampliado, restaurado y reconvertido en varias ocasiones. La primera en el s.XIX, para habilitarlo a su función benéfica. Aun ampliándolo se respeta algo su tipología conventual, conservando los claustros que se reconvierten en patios y se adaptan estancias a las teorías higienistas de la época. En 1944 se lleva a cabo otra rehabilitación para dedicar este espacio a colegio. La última intervención tiene lugar en 1995, donde se realizan obras para adaptar este espacio a los nuevos usos culturales. 

Museo de Prehistoria de Valencia

Respecto a los patios destaca el más grande, que encontramos junto a la entrada y salida del centro. Varios árboles enormes, entre ellos un ficus espectacular, proporcionan una agradable sombra y adornan este espacio, desde el que se accede a varias estancias, entre ellas la antigua capilla, reconvertida en salón de actos. Hace poco se ha instalado una escultura que rinde homenaje a La Muixeranga, el baile de castillos humanos declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

El origen y las salas

El Museo de Prehistoria tiene su origen en el Servicio de Investigación Prehistórica de la Diputación de Valencia, creado en 1927. De esta manera se unificó a una serie de investigadores que ya estaban excavando y que, en muchos casos, serán claves para el desarrollo de la arqueología en España durante todo el s. XX. Ese mismo año se crea el Museo de Prehistoria y su biblioteca, donde se da cabida a todos los descubrimientos que ya se hacen en numerosos yacimientos de la provincia como La Cova Negra de Xàtiva, la Cova del Parpalló de Gandia, la Bastida de les Alcusses en Moixent o el Tossal de San Miguel en Llíria

La colección permanente del Museo de Prehistoria de Valencia se divide en cuatro bloques de salas que están ubicadas en dos plantas. Cada una de estos espacios gira en torno a una época “histórica”. El entrecomillado viene de que las primeras salas muestran las piezas prehistóricas que, como su nombre indica, son anteriores a la historia tal y como la entendemos, es decir, desde que aparece la escritura. 

Prehistoria


Al principio de la sala se muestra el trabajo de esos primeros arqueólogos que dieron pie a la creación del museo y del trabajo en arqueología que se desarrolló después. A través de diferentes yacimientos y abrigos que se ubican por todo el territorio de la provincia de Valencia y el resto de la Comunidad Valenciana, se explica el proceso evolutivo de nuestros antepasados. Como pasan de ser una sociedad que obtiene sus alimentos de la caza y la recolección de frutos a una sociedad donde se utiliza la agricultura y la ganadería. Este cambio, además, crea una serie de profesiones especializadas para obtener otros bienes de consumo como tejidos, cerámica y alimentos procesados, por ejemplo.

Museo de Prehistoria de Valencia

En esta parte del museo el viaje por el tiempo viene a través de distintos objetos fabricados en hueso, piedra y metal o cerámicas. No sólo útiles para la caza o para la vida cotidiana, también empiezan a fabricar los primeros objetos simbólicos, como amuletos. Una de las vitrinas que más impresiona es la que muestra los cráneos trepanados. No se sabe a ciencia cierta porqué realizaban esto, pero creen que tendría un uso ritual y no quirúrgico. De hecho algunos cráneos demuestran que se hizo a personas vivas. 

Historia del dinero


También en la primera planta se encuentra una exposición permanente acerca de la historia del dinero. Es una colección numismática, pero hay más, muchos objetos como libros de cuentas, objetos utilizados para la acuñación de las monedas, etc. Además se explica el proceso que se seguía en el intercambio de bienes antes de la aparición del dinero. 

Mundo ibérico


Ya en la segunda planta se encuentra la sala que muestra los hallazgos de la cultura ibérica. Estas salas son muy completas, ya que en la provincia de Valencia existen numerosos yacimientos de esta época. La Bastida de les Alcusses en Moixent o el Tossal de San Miguel en Llíria (que ya hemos citado antes), Kelin en Caudete de las Fuentes son yacimientos esenciales para comprender el mundo pre-romano en nuestras tierras. Los restos encontrados son muy numerosos y variados. Son la fuente de conocimiento más cercana, ya que a pesar de dejar textos, no han podido ser descifrados. Siguen buscando una "piedra Rosetta".

Museo de Prehistoria de Valencia

Uno de los puntos más interesantes es la recreación de una casa típica ibérica, que nos permite adentrarnos en su sociedad. También, en otra sala, se recrea una calle de una población ibérica. Aquí encontraremos una de las piezas estrellas de la arqueología valenciana: el Guerrero de Moixent. Fue extraído del yacimiento de la Bastida de les Alcusses y es una pequeña figura de bronce de unos 7 centímetros de altura, que representa un guerrero a caballo. 

Mundo romano y visigodo


La última sala del Museo de Prehistoria es la que se adentra en mundo romano y visigodo. No hace falta explicar mucho acerca de la romanización del Mediterráneo de la Península Ibérica. Hace poco hablamos del Centro Arqueológico de l'Almoina, donde se conoce la creación de la Valencia romana. Las distintas salas muestran piezas de diferentes aspectos de la vida de los romanos, como los tipos de vivienda y su decoración, las características generales de las ciudades, los rituales religiosos y funerarios, etc. 

La pieza más importante es el denominado "Apolo de Pinedo". Fue localizado en 1963 junto a la playa de Pinedo (al sur del Puerto de Valencia) por unos submarinistas. Realizada en torno al siglo I-II d.C. en bronce tiene un tamaño casi natural, pues mide 1,45 m. Representa a un dios Apolo joven, recostado y probablemente tuviera una lira en la mano derecha, pero se ha perdido. 

Museo de Prehistoria de Valencia

Info útil para visitar el Museo de Prehistoria de Valencia

Como ya hemos comentado antes, el Museo de Prehistoria de Valencia se encuentra en la calle Corona 36, junto a la calle Guillem de Castro (frente al nº 165, si queréis una referencia). Aparcar no es fácil, y hay zona azul y naranja (residentes). Si queréis ir en transporte público las líneas de EMT C1 y 28 os dejan casi en la puerta. 

Está abierto ininterrumpidamente de martes a domingo de 10:00 a 20:00. La entrada general cuesta 2 € y la reducida (para grupos y estudiantes) 1€. Pero hay entrada gratuita los sábados, domingos y festivos, y hoy, 18 de mayo Día Internacional de los Museos. También para familias numerosas, menores de 7 años, desempleados, jubilados, personas con necesidades especiales y profesores y grupos escolares, entre otros colectivos.


El Museo de Prehistoria no es el típico que se suela recomendar en las guías, pero os aseguramos que no os arrepentiréis al visitarlo. En este post hemos intentado demostrar que tiene muchas razones para ser visitado. Además se encuentra en un lugar estupendo para visitar el resto de la ciudad, junto al centro histórico y muy cerca del viejo cauce del Turia