domingo, 8 de marzo de 2020

DE VUELTA A NUESTRA NIÑEZ EN EL MUSEO DE LA MUÑECA DE ONIL

Para los que todavía somos jóvenes (ejem, ejem) nombres como Nancy, Barriguitas, Nenuco o Mariquita Pérez nos llevan a tardes de juego, cartas a los Reyes Magos o regalos de cumpleaños. Onil, una localidad situada en el interior de la provincia de Alicante, es el lugar donde nacieron estas creaciones, y muchas más. Para rendir homenaje a su producto industrial más internacional, se creó el Museo de la Muñeca de Onil. 


Este museo se encuentra situado en una antigua casa señorial, la Casa de L’Hort (Casa del Huerto) perteneciente a la familia Payá, una familia pudiente con conexiones con la realeza cuyo miembro más destacado fue el cardenal Payá. Es un magnífico edificio que en su planta baja y dos alturas, hace un completo repaso a la historia de la creación de las muñecas como objeto industrial, y hace un repaso por los siglos XIX, XX y XXI. 


Pero lo primero que encontramos al entrar al Museo de las Muñecas es una sala con suelo de cristal, lo que permite ver una excavación que ha rescatado la bodega donde la familia Payá almacenaba sus vinos, en tinajas de barro. También podemos ver las escaleras que conducían a un bunker construido en la Guerra Civil Española. Posteriormente se pasa a la sala donde se muestra el proceso de fabricación de las muñecas. 


Este proceso de fabricación comienza con el esbozo en un papel de la primera idea. Posteriormente se realiza una escultura en arcilla del primer prototipo de la muñeca. Cuando ya se ha dado el visto bueno, se realiza un molde donde se realiza la pieza que corresponda en vinilo. A continuación se ponen las piezas que definen los rasgos, como los ojos y el cabello, y por último se confecciona la ropa y se les visten. A pesar de todo sigue siendo una industria que todavía tiene un fuerte carácter artesanal, ya que se necesitan 21 operarios para realizar cada una de las muñecas. 


La visita continúa en la primera planta, dedicada a la historia de la muñeca durante los siglos XIX y XX. Aquí conocemos la historia de Ramón Mira Vidal el impulsor de la fabricación de las muñecas, un guardia civil que en su tiempo libre realizaba muñecas con barro cocido. El éxito de sus muñecas le llevó a investigar otro material que sustituyera a éste, dada su fragilidad. Así dio con una mezcla que denominó “la gacha”. A partir de ahí Onil empezó, gracias a sus muñecas, a hacerse famosa. 


Precisamente es FAMOSA la fabrica más conocida en Onil (aunque actualmente concentra su producción en un polígono industrial en la capital alicantina). Con las siglas de Fábricas Agrupadas de Muñecas de Onil Sociedad Anónima se han comercializado muñecas como Nenuco, Barriguitas, Nancy, Pin y Pon y actualmente las Jaggets, muñecas que han ilusionado a generaciones de niñas y niños. Parte de la historia de Famosa también se puede ver en esta planta del Museo de Muñecas. 


También podemos ver varias colecciones de muñecas históricas de todo el mundo. Una reproduce muñecas de varias culturas, que demuestran que hace miles de años ya se jugaba con estos juguetes. En otra sala hay una colección de muñecas, algunas del s. XIX, realizadas con porcelana. Además se han aprovechado elementos y mobiliario original de la casa señorial para situar algunas muñecas históricas. 


La última planta de la casa también es muy especial. En primer lugar encontramos una buhardilla con un montón de juguetes (y muñecas) que han salido de las factorías de Onil. Esta buhardilla hace un rápido repaso a varias décadas de juegos. A continuación dos grandes salas muestran varias colecciones. En la primera encontramos varias recopilaciones de Barriguitas y Nancys, dos de las muñecas más famosas de España. Con estas muestras no sólo se repasa la historia particular de un juguete, si no también la historia social de nuestro país desde hace unos cincuenta años. Un repaso a las modas de cada momento, no solo en la ropa, también en imitación de personajes famosos, profesiones con más proyección social, etc. Es fácil ver la evolución de nuestro país en las muñecas. También se recogen otras muñecas fabricadas en Onil que no han gozado de tanta fama, pero seguro que han alegrado miles de horas a niñas y niños de todo el mundo. 


En la otra sala de esta segunda planta hay una impresionante colección con miles de “clicks” de Playmobil, y sus archiconocidos complementos, desde el deseado barco pirata a los modernos vehículos con cámaras inalámbricas. Este juguete nacido en Alemania también tiene parte de su historia en Onil, ya que Famosa compró licencias para sus conocidísimos Famobil, hasta que al cabo de unos años fabricaron directamente los Playmobil originales. De hecho la factoría se encontraba en la entrada de Onil, y se podía visitar (mi hermana fue de excursión con el cole) pero ahora solo es un centro de empaquetado y distribución, y no se puede visitar. 


La visita al Museo es totalmente gratuita. Se puede solicitar el préstamo de unas audioguías, también gratuitas, que narran la historia de la casa, el proceso de fabricación de las muñecas y la historia de su fabricación en Onil y lo que supuso para este municipio. La visita dura entre una y dos horas, dependiendo de lo que queramos detenernos en cada sala, y hay mucho donde detenerse y dejar volar los recuerdos. 


Se puede visitar de martes a domingo de 11:00 a 13:30, y los sábados, además, de 17:30 a 19:30. El museo es totalmente accesible por lo que nadie tendrá problemas para disfrutar de sus instalaciones. Este museo es una gozada, no hay visitante que no diga “esa la tenía yo (o alguien conocido)”. Un repaso a nuestra infancia, nuestra memoria y nuestras horas de juegos, esas que no queremos que nuestros hijos se pierdan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario