jueves, 8 de noviembre de 2018

DE VISITA POR EL SALÓN VIDEO GAME COMIC DE ALICANTE

Hace un par de semanas nos dejamos caer por el Salón Video Game Comic, que se celebró en IFA, la Institución Ferial Alicantina. Vamos, lo que viene siendo la feria de muestras. Se encuentra junto al Aeropuerto de Alicante-Elche. Siendo la primera vez que íbamos a un evento de estas características, nuestra opinión no puede ser más positiva.




En primer lugar nos llamó la atención que se pareciera tanto a las Comic-Con a las que van los protagonistas de The Big Bang Theory. No sé, las diferencias culturales entre los EEUU y Europa, y en especial con España, son muy grandes. Pero oye, esto debe de ser una de las consecuencias de la globalización.

Otra de las cosas que también nos sorprendió es la cantidad de familias que fueron a pasar el día. Y esto lo está diciendo una familia, y numerosa. A ver, pensábamos que iba a ser una cosa más de adolescentes y veinteañeros, que habían, y muchos, pero comprobamos que, como nos pasó a nosotros, había propuestas para toda la familia. 


Dicho todo lo anterior, vamos a entrar en harina. El Salón se divide en varios espacios, dedicados cada uno a distintas temáticas. Nada más entrar, a mano derecha, te encontrabas con un par de asociaciones de fans de Star Wars ataviados para la ocasión como los personajes de las películas. Por una parte estaban los miembros de la Legión 501, que además de un photocall habían hecho una gynkana con preguntas sobre la saga (algunas no eran fáciles) y junto a ellos estaban Star Wars Alicante, otra asociación. También había una réplica muy conseguida de R2D2, el droide "cabezudo". También se encontraban miembros de Ghostbusters España, vestidos como los auténticos Cazafantasmas.

Si al entrar te dirigías a la izquierda te encontrabas con el panel de cómics y con una de las actividades estrellas del Salón, la firma de autógrafos y fotos por parte de Mark Everex, actor que ha participado en la nueva trilogía de Star Wars, y Julian Glover, actor inglés que, entre otras, ha participado en El Retorno del Jedi, Indiana Jones y la Última Cruzada (el malo, el que llevaba un traje blanco) y en Juego de Tronos. Los precios, 10€ por un autógrafo y 30€ por foto firmada, nos parecieron bastante caros. El sábado también tuvieron un encuentro con fans, escoltados por la Legión 501, en el que hubo un momento un poco tenso por la falta de civismo (así lo entendió Julian Glover) de algunos asistentes.


Una vez dentro de la zona de stands podias encontrar casi cualquier objeto relacionado con el coleccionismo y el merchandising para fans. Camisetas, figuras, llaveros, posters, tazas, objetos que imitan a los que usan los personajes (la varita de Harry Potter, por ejemplo). Evidentemente puedes dedicar muchas horas a ver todo lo que hay, y puedes dejarte muchísimo dinero si te entra un impulso consumista, o un capricho de fan. Algunas cosas eran verdaderas maravillas.

La zona de cómics era muy chula. Para mi tiene un aspecto casi romántico las cajas donde se apilan colecciones y tienes que ir pasando ejemplar a ejemplar para localizar el que buscas, o el que te falta. También se presentaba la oportunidad de comprar ilustraciones directamente de la mano de algunos artistas que se encontraban en el Salón. Los precios variaban, pero había cosas muy asequibles.


En relación a los cómics (o más bien el tebeo) en el centro del salón, frente a la entrada principal, estaba situada la exposición 'El exilio ilustrado', que estaba allí de la mano del IVAJ (Instituto Valenciano de la Juventud) y que estaba compuesta por una serie de paneles con reproducciones de ilustraciones realizadas por diversos artistas que representaban a intelectuales que habían tenido que salir al exilio tras la Guerra Civil, junto a una breve biografía de cada uno. La exposición es muy bonita y sería muy recomendable que se fuera moviendo por diversos lugares.

Y llegamos a una de las secciones donde más público se agolpaba, especialmente los más jóvenes: los videojuegos. Por si no lo tenía suficientemente claro, pude comprobar el tremendo tirón que tiene Fortnite. La cola más larga de todo el Salón. Pero no sólo de Fortnite vive el gamer: Red Dead Redemption 2 o Fifa 2019 eran algunos de los títulos a los que te podías viciar un rato. También arcades con juegos clásicos, para aquellos que somos, ejem, pre-millenials.


Al fondo del Salón se podían encontrar dos grandes espacios dedicados a los juegos de mesa (los modernos, ni el parchís, ni el Trivial) y a los juegos de rol. Aquí también había muchas familias, demostrando así que no todo el ocio familiar tiene porque girar alrededor de una pantalla. Junto a este espacio se accedía a jugar al airsoft, pero poco más os podemos decir, ya que era en el exterior y el día no acompañaba.

Comprenderéis que no se tardan diez minutos en verlo todo y en algún momento hay que hacer una parada en boxes. No problem, había una zona de restauración. Como no podía ser de otra manera, además de puestos con los habituales perritos calientes, hamburguesas, bocadillos y café, habían puestos de noddles (la gran cantidad de otakus presentes necesitaban carbohidratos) y un bar de cereales. Que en si mismo no me sorprende, pero 12 y 15€ por una caja de cereales... ¡Deben de saber a gloria bendita!


Por si todo esto no es suficiente actividad también podías participar en una serie de talleres. Había temáticas para todos los gustos: sobre bandas sonoras de videojuegos, crear pociones de Harry Potter, de las distintas etapas de la creación y realización de un cómic (guión, ilustracion, entintado...), manualidades con corcho, fieltro, bisutería. Y un largo etcétera.

Cabe destacar la imaginación y el curro que se pegaron muchos de los asistentes con sus cosplays, es decir, disfraces de personajes (del inglés COStume-disfraz y PLAY-jugar). Había un concurso con interesantes premios, pero la inmensa mayoría lo hacía por simple y pura diversión. Podemos destacar un par de chicas vestidas como las niñas de El Resplandor (sí, la peli de Stanley Kubric) y muchísimos personajes de manga.  


Resumiendo, nuestra primera visita a un Salón Video Game Cómic no será la última. Aunque el precio de las entradas pueda parecer a priori un poco caro (8€ el sábado, 7€ el domingo, 10€ el bono de los dos días, gratuita para los menores de 5 años) la gran cantidad de actividades que puedes realizar dentro (aunque algunas se pagan aparte) hace que se amortice cada euro pagado. Al fin y al cabo lo que importa es que nos lo pasamos muy bien, y eso, visto lo visto últimamente, no tiene precio.

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